lunes, 19 de abril de 2010

Historia de la Mitología Nórdica XIII: La muerte de Bald

Queridos seguidores de Hyperborea Existe, de nuevo me dirijo a vosotros para seguir con el penúltimo capítulo de Historia de la mitología nórdica. Hoy nos centraremos en el relato de la muerte de Bald, sin duda uno de los más tristes de la Gylfaginning de Snorri Sturluson.

Este relato tiene como protagonista a Baldr, el más bello de los dioses e hijo de Odín y su esposa Frigg. Baldr tiene sueños premonitorios de su muerte. Los dioses deciden protegerlo, y obligan a todas las cosas del mundo a prometer que no le harán daño. Durante las reuniones de los dioses, éstos se divierten golpeándole o lanzándole cosas a sabiendas de que no resultará herido. Loki, celoso de la inmunidad de Baldr, visita a Frigg disfrazado de mujer y, durante la charla, a Frigg se le escapa que el muérdago ha sido dispensado de formular la promesa de no dañar a Baldr debido a su juventud. Loki regresa a su forma natural, arranca un poco de muérdago y lo lleva a la reunión donde están acribillando a Baldr.

El hermano ciego de Baldr, Hod, se encuentra cerca y Loki lo anima a que se una a la diversión general. Le coloca el muérdago en la mano y dirige el tiro en dirección a Baldr. Hos se lo lanza a su hermano y éste fallece. Los dioses enmudecen de horror. Odín, el padre de Baldr, queda especialmente desconsolado. Frigg pregunta quién acudirá a Hel para ofrecer un rescate por la liberación de Baldr. Hermod, otro de los hermanos de Baldr, se ofrece. Odín le presta su caballo, Sleipnir, y Hermod se pone en camino.

Colgante de un juego de dos, que representa a Baldr a caballo, Suecia. Existen multitud de interpretaciones sobre la intervención de Loki en la muerte de Baldr. Algunos sugieren que los dioses, tratando de librar a Baldr de la muerte, perturban el orden natural de las cosas: todo debe morir, como demuestran las acciones de Loki.
Se prepara un suntuoso funeral por Baldr. Llevan su cuerpo a la orilla del mar, y arrastran su gran barco, Hringhorni, hasta la playa. Sin embargo, no consiguen devolverlo al mar, por lo que llaman a una giganta, Hyrrokkin, de la tierra de los gigantes, quien llega a lomos de un lobo y a modo de riendas usa víboras. Se necesitan cuatro guerreros de Odín para contener al lobo cuando la giganta desmonta.

Hyrrokkin bota el barco con un simple empujón; los rodillos echan chispas y el suelo se estremece. Thor, siempre dispuesto a matar gigantes, monta en cólera y la amenaza con su martillo, pero los otros dioses le ruegan que le perdone la vida. Colocan el cuerpo de Baldr en el barco botado junto al de su esposa Nanna, quien ha muerto de pesar. Encienden la pira funeraria y Thor la bendice con su martillo, Miolnir. Un enano corre hasta sus pies y Thor, irritado, lo arroja de una patada a las llamas, en las que muere. Todos los dioses y muchos gigantes de las montañas y escarcha acuden al funeral. Odín coloca el anillo Draupnir en la pira junto con el caballo de Baldr, que también arde con los arreos.

La traición de Loki

Hermod, mientras tanto, cabalga durante nueve noches a través de profundos y oscuros valles hasta que llega al puente sobre Gioll, el río de la muerte. Modgud, la doncella que custodia el puente, le dice que no parece un muerto y que Baldr lo ha cruzado hace poco. le indica que se dirija hacia Hel, abajo y al norte. al llegar a las puertas de Hel, Hermod las salva de un salto a lomos de Sleipnir. Llega a un salón, desmonta, entra y encuentra a Baldr ocupando un lugar de honor. Hermod describe a la diosa Hel el pesar de los dioses y le ruega que permita a Baldr regresar con ellos. Hel accede, con la condición de que todo en el mundo llore por Baldr. Hermod regresa a Asgard inmediatamente llevando regalos de Baldr para sus padres: el anillo Draupnir para Odín y una túnica para Frigg.

Por todo el mundo se hace correr el mensaje de que se ha de llorar a Baldr para que éste pueda salir de Hel. Todas las personas y cosas así lo hacen, con una excepción. Una giganta, que suele asumirse que es Loki disfrazado, se niega a llorarle, así que Baldr debe permanecer en Hel. Encuentran a Loki oculto en una cueva, donde se le obliga a permanecer encadenado hasta el Ragnarök.

Loki castigado, de J. D. Penrose. Por sus fechorías, se ata a Loki a unas rocas debajo de una serpiente. A menudo se representa a su mujer junto a él recogiendo el veneno en un cuenco. Cuando éste se llena, tiene que verterlo y el veneno cae sobre Loki.
Este mito es una muestra más del carácter traicionero de Loki, aunque tal vez sea más significativo por presentar a un Cristo pagano que muere, pero que no resucita. La inversión obvia del mito cristiano es una clara muestra de la influencia en el autor de la religión que al final sustituyó al paganismo en Escandinavia.

Con este relato ya solo queda uno más para finalizar esta etapa de Hyperborea Existe, el relato de Beowulf, que muchos conoceréis seguramente por las dos adaptaciones al cine que ha habido. Quiero agradeceros a todos el apoyo mostrado y pediros disculpas por haber espaciado las actualizaciones del blog, pero está siendo una época muy frenética de trabajo y no doy abasto, pero tranquilos que voy a seguir manteniendo vivo Hyperborea Existe.

Nota. Parte de la información de esta serie de capítulos podréis encontrarla en el libro Mythology: Myths, Legends and Fantasies de Global Book Publishing, una gran obra para introduciros en la mitología en general de las culturas de todo el mundo.

miércoles, 7 de abril de 2010

Historia de la Mitología Nórdica XII: La pesca de Thor

Tras el parón festivo de Semana Santa en el que he aprovechado para tomarme un merecido descanso por la costa de la luz, en el sur de España, vuelvo con vosotros con otro capítulo más de Historia de la mitología nórdica, en esta ocasión dedicado al relato de 'La pesca de Thor'.

De todos los mitos cosmogónicos, ninguno se conserva mejor que el episodio de Thor tratando de capturar a la serpiente de Midgard, conocido, como ya he mencionado, como la pesca de Thor.

En la versión más detallada, la que encontramos en la 'Edda en prosa', Thor se aleja de Midgard disfrazado de joven. Cuando llega a la morada del gigante Hymir, pasa la noche allí y a la mañana siguiente acompaña al renuente gigante a pescar. Cuando éste le dice que se busque su propio cebo, Thor le corta la cabeza a uno de los bueyes de Hymir. Thor rema más allá de lo que desea el gigante, a continuación ata la cabeza del bueay a un hilo de pesca resistente y la serpiente de Midgard pica al instante.

Thor tira del hilo con tanta fuerza que sus pies se hunden en las tablas del bote y, de pie en el fondo del mar, arrastra al monstruo hasta la barca. La visión de la serpiente aterroriza al gigante y, mientras Thor trata de golpearla con su martillo, Hymir corta el hilo y el monstruo se hunde de nuevo en el mar. Thor le lanza el martillo y, tal como dice la 'Edda: "Algunas gentes cuentan que le cortó la cabeza antes de hundirse. Yo creo que la verdad es que la serpeiente de Midgard sigue viva en los mares que rodean el mundo". A continuación, Thor golpea al gigante Hymir con tanta fuerza y rabia que éste cae por la borda y tiene que regresar caminando a tierra.

El dios nórdico Thor pesca a la serpiente de Midgard. La serpiente de Midgard, Jorgamund, era hija de Loki. Se la suele representar enroscada alrededor de Midgard con la cola en la boca. En el día de la verdad, la serpiente surgirá del agua para la batalla final con Thor. El dios conseguirá matar a la aterradora criatura, pero su veneno es demasiado poderoso y Thor también morirá.
Esta historia se conocía al menos 400 años que fuera recogida en el poema titulado 'Hymiskvitha' de la Edda.

Era una historia común recitada por los escaldos (poetas) islandeses que trabajaban en las cortes noruegas de los siglos IX y X. De esa época se han encontrado cinco alusiones distintas a este mito, todas breves, pero que hacen clara referencia a una versión no muy diferente de la historia.

Incluso la más antigua, del siglo VIII, es una representación pictórica de la leyenda, que se observa en uno de los elaborados grabados en piedra de Gotland (Suecia), en la que dos figuras masculinas en una barca parecen estar utilizando de cebo la cabeza de un buey. Si bien son posteriores (pero todavía paganas), otras representaciones en piedra de Escandinavia y Gran Bretaña resultan bastante más explícitas, puesto que muestran a Thor con su martillo alzado y uno de los pies atravesando el fondo de la barca.

Es posible que el mito de Thor y la serpiente de Midgard fuera ampliamente conocido no sólo en Escandinavia y Gran Bretaña, sino incluso en toda Alemania en el siglo XIV, donde se alude a la serpiente de Midgard (aunque no se menciona a Thor) como la causante de los terremotos.

Y con esto damos por terminado este capítulo de Historia de la mitología nórdica, para el siguiente quizás uno de los relatos más tristes de la Gylfaginning de Snorri Sturluson, el de la muerte de Bald.

Como siempre, agradeceros a todos el apoyo que estoy recibiendo, cada semana son más las personas que llegan al blog y aunque se que cuesta comentar, me alegra ver que son cada día más los que leen Hyperborea Existe.

Nota. Parte de la información de esta serie de capítulos podréis encontrarla en el libro Mythology: Myths, Legends and Fantasies de Global Book Publishing, una gran obra para introduciros en la mitología en general de las culturas de todo el mundo.

lunes, 29 de marzo de 2010

Historia de la Mitología Nórdica XI: La expedición de Thor a Utgard (Parte II)

Proseguimos con el relato de la expedición de Thor a Utgard, para aquellos que empiecen hoy a seguirnos os recomiendo que leáis la actualización anterior para poder entender bien el relato. Para los que me seguís desde hace tiempo os recuerdo donde nos habíamos quedado, Thor y sus compañeros acababan de llegar a Utgard y ahí fueron sometidos a una serie de pruebas, la primera de las cuales, realizada por Loki, no fue superada...

A continuación, Utgarda-Loki le pregunta a Thialfi en qué destaca éste, que ya ha demostrado sobradamente su talento como corredor, se ofrece a hacer una carrera con quien elija el rey. Hugi, al que describe como alguien pequeño para los estándares del lugar, es elegido como su oponente, y todo el mundo sale al exterior, donde hay dispuesta una pista de carreras para la ocasión. Thialfi y Hugi dan tres vueltas de un tirón y, aunque el rey parece impresionado por su velocidad, Thialfi pierde las tres, y corre peor en cada una de ellas.

Al final, Utgarda-Loki se vuelve hacia Thor y le pide que demuestre sólo una de todas las habilidades por la que se le conoce. Thor se decanta por su enorme capacidad para beber, así que le sacan un cuerno enorme. Utgarda-Loki comenta que algunos bebedores del lugar son capaces de vaciar el cuerno de un solo trago, otros necesitan dos, pero nadie requiere más de tres para apurarlo.

Thor entronado, de J. Rysbraeck (1693-1770). El reino de Thor en Asgard es Thrudvangr, nombre que significa 'llanuras de fuerza'. En su salón, las mesas siempre están llenas de comida, pues su apetito iguala a su fuerza.

El primer y el segundo trago de Thor apenas producen cambios en el nivel del cuerno. Al tercero, y ante la provocación de las burlas de Utgarda-Loki, consigue variar el nivel, pero el rey se declara bastante decepcionado con el resultado.

Utgarda-Loki ofrece la oportunidad de demostrar su mérito en otro tipo de competición, aunque a la vista de la evidente mediocridad de Thor, sólo le propone un juego con el que se divierten los niños del castillo: levantar su gato del suelo.

Un gato gris y de enormes dimensiones aparece en el suelo del salón. Thor le empuja hacia arriba sosteniéndolo por la barriga, pero el gato arquea la espalda de modo que Thor no llega a ejercer suficiente fuerza. Lo único que consigue es que el gato levante una de las patas del suelo.

Thor, humillado por sus continuos fracasos, se siente con ánimo pendenciero y propone una pelea con cualquier rival del lugar. El rey duda, pues teme que sus súbditos encuentren degradante enfrentarse a un rival tan débil, pero hace llamar a una anciana llamada Elli, su antigua niñera, quien lucha con Thor y le hace hincar la rodilla en el suelo, momento en el que Utgarda-Loki detiene la pelea.

La noche se les ha echado encima y el rey acomoda a sus huéspedes para pernoctar. A la mañana siguiente, Thor y su grupo se preparan para partir, pero el rey los retiene ofreciéndoles un generoso desayuno para desearles buen viaje. Al fin se ponen en marcha. El rey Utgarda-Loki los acompaña parte del camino y le pregunta a Thor si ha encontrado a alguien más poderoso que él durante su expedición. Thor es consciente de su fracaso, pero lo que más le irrita es el daño que ha sufrido su reputación.

En ese momento, Utgarda-Loki revela la serie de engaños a los que ha sometido a Thor y sus compañeros, y la historia se cuenta en retrospectiva. Los gigantes, según saben ahora, consideraban a Thor una amenaza y el gigante Skrymir no era otro que el propio rey Utgarda-Loki disfrazado. El zurrón que Thor no consiguió abrir estaba anudado por un alambre mágico que se resistiría a quien tratara de abrirlo. Los tres martillazos que Thor le había propinado a Skrymir mientras éste dormía bajo el roble lo habrían matado si hubieran impactado en su cabeza; sin embargo, el gigante había colocado una montaña cercana entre el martillo de Thor y él mismo de tal modo que Thor no se percatara. La montaña está ahora dentada y hay tres valles cuadrados donde Thor descargó el martillo. Los engaños a los que fueron sometidos Thor y sus compañeros en los juegos habían sido creados mediante la magia de Utgarda Loki.

Caballero con armadura en combate con un dragón de 'Historia de Gentibus Septentrionalibus', de Olao Magno (1490-1557). Esta obra maestra de Magno fue creada para llevar la flora, fauna, historia y tradiciones escandinavas a la Italia renacentista, que en aquellos tiempos todavía consideraba bárbaros a los pueblos del norte. Este grabado en madera demuestra lo orgullosos que estaban estos pueblos de su habilidad en la guerra contra un viejo enemigo, aunque la armadura del guerrero les es más familiar a los italianos.

Así, en la competición de la comida, el rival de Loki había sido Logi, personificación del Fuego. Loki perdió siempre porque nadie puede consumir algo más rápido que el fuego. De modo similar, el rival de Thialfi en las tres carreras había sido Hugi, el Pensamiento, cuya velocidad ningún corredor igualará jamás. En cuanto al cuerno del que había bebido Thor, el extremo estaba abierto al mar, lo cual significaba que Thor no podría haberlo vaciado nunca. Sin embargo, los tres tragos habían sido lo bastante prodigiosos para crear un nuevo fenómeno natural: desde entonces el mar se vería sujeto a las mareas.

El gato gigante que Thor había tratado de levantar era un viejo enemigo disfrazado, la serpiente de Mitgard, que descansa enroscada alrededor de todos los mundos del universo. De hecho, Thor había conseguido alzar la parte media del cuerpo hacia el cielo, a pesar de que el conjuro había ocultado la magnitud de su logro. Finalmente, la aparentemente débil oponente de Thor en la lucha era Elli, la Vejez, que al final derrota a todos, aunque Thor había opuesto una impresionante resistencia.

Utgarda-Loki se despide del grupo y les advierte que cualquier otro intento de volver a visitar Utgard conllevará engaños similares. Thor coge el martillo para tratar de destruir al gigante por última vez, pero Utgarda-Loki ya ha desaparecido junto con el castillo. Thor y su grupo regresan a casa.

Sin duda, este mito fue creado con ánimo de entretener, si bién es posible apreciar un significado más amplio en algunas de las competiciones. Tal vez el mito tratara de demostrar la fragilidad humana ante las fuerzas de la naturaleza, pues ningún dios ni hombre es capaz de derrotar el poder natural del fuego (Logi), igualar la velocidad del pensamiento (Hugi) o resistir el lento avance de la vejez (Elli).

Con esto damos por finalizado el capítulo dedicado a la expedición de Thor a Urgard. El siguiente artículo de Historia de la mitología nórdica estará dedicado a otro mito de este poderoso dios, el que relata su intento de capturar a la gran serpiente de Midgard.

Siento haber espaciado más de lo deseado la actualización de Hyperborea Existe pero estas últimas semanas están siendo muy intensas entre las clases, mi investigación junto a varios colegas de Noruega y varios compromisos oficiales. De nuevo, agradezco todo vuestro apoyo y ver que cada semana son más los que siguen Hyperborea Existe.

Nota. Parte de la información de esta serie de capítulos podréis encontrarla en el libro Mythology: Myths, Legends and Fantasies de Global Book Publishing, una gran obra para introduciros en la mitología en general de las culturas de todo el mundo.

martes, 16 de marzo de 2010

Historia de la Mitología Nórdica XI: La expedición de Thor a Utgard (Parte I)

Queridos seguidores de 'Hyperborea Existe', de nuevo me encuentro con vosotros para proseguir con la historia de la mitología nórdica. Una sección que ya entra en su fase final ya que tan solo quedan unas pocas actualizaciones para terminarla y pasar a la siguiente fase de este blog. Tal como había prometido hoy dedicaremos la actualización al relato de la expedición de Thor a Utgard. En un principio iba a narrarla de golpe, pero debido a su extensión y mi falta de tiempo he decidido dividir esta historia épica en dos.

La expedición de Thor a Utgard es el más largo de los mitos narrados por el Ase al rey Gylfi en la Gylfaginning de Snorri Sturluson, y uno de los más amenos.

Cabeza de Loki, Dinamarca (800-1050 d. de C.). La pesadilla de los dioses de Asgard. A menudo se representa a Loki como un dios celoso de los dioses y de Thor en particular; aunque algunas de sus aventuras acaban bien para éstos. El martillo de Thor; hecho por los enanos en una apuesta con Loki, es un ejemplo.
Thor y Loki salen de expedición en el carro de Thor, del que tiran sus dos cabras. Pasan la noche con una familia de campesinos y les pagan su hospitalidad sacrificando las cabras y cocinándolas para ellos. Thor extiende sus pieles en el suelo y dice a la familia que arrojen los huesos en las pieles cuando hayan comido la carne, pero que no los dañen. Durante la comida, Thialfi, el hijo de la familia, parte los huesos de una de las cabras para llegar al tuétano.

Por la mañana, Thor bendice las pieles con el martillo y las cabras vuelven a la vida, aunque una de ellas cojea de una pata trasera. Thor monta en cólera pero el arrepentimiento de la familia lo aplaca y acepta a los dos niños, Thialfi y Roskva, en calidad de siervos a modo de compensación. Dejando las cabras y el carro con la pareja de campesinos, Thor y Loki y los dos niños emprenden el camino a pie hacia el este, a la tierra de los gigantes. Thialfi, veloz corredor, lleva el morral de Thor.

Cruzan el mar y se adentran en un inmenso bosque. Buscan un lugar donde pasar la noche, pero lo único que encuentran es un gran edificio desierto. En medio de la noche, el sueño de los viajeros se ve perturbado por un inquietante temblor de tierra.

Skymir el gigante

Recorren el interior del edificio en busca de un lugar donde protegerse, y en una de las paredes encuentran una estancia lateral que deciden ocupar. Se oye un gran estruendo y un gruñido. Al amanecer, Thor sale y se encuentra con un enorme gigante que duerme en el suelo. Sus pisadas y sus ronquidos eran lo que los había despertado en medio de la noche. Thor se dispone a matar al gigante con el martillo, pero éste se despierta, se pone en pie y se presenta como Skrymir. Sabe quien es Thor y, divertido, le acusa de robarle su guante, que resulta ser el edificio donde han dormido los viajeros. La estancia en la que buscaron refugio era el pulgar del guante.

El dios Thor, en sus viajes, es burlado por un gigante con ilusiones mágicas, extraído de Journal des voyages (1898). A diferencia de muchas aventuras por Thor, las del gigante Skrymir lo dejan inusitadamente en evidencia. Su resolución y fuerza son inútiles en la tierra de los gigantes, también conocida como Jotunheim.
Skrymir obtiene el permiso de Thor para viajar con ellos. El gigante lleva consigo un morral con comida y lo abre para prepararse el desayuno. Sugiere que todo el mundo comparta la comida, a lo que Thor accede y toda la comida acaba en el morral de Skrymir. Retoman el camino y Skrymir impone un ritmo endemoniado. Por la tarde encuentran un lugar acogedor donde acampar, debajo de un enorme roble.

Antes de irse a dormir, Skrymir les dice a los demás que se sirvan del morral, pero está atado con tanta fuerza que ni siquiera Thor es capaz de abrirlo. Thor monta en cólera, coge el poderoso martillo y golpea la cabeza del gigante dormido. El golpe apenas parece haber causado efecto, pues Skrymir se despierta y pregunta si se le ha caído encima una hoja del roble. Skrymir vuelve a dormirse y empieza a roncar.

A medianoche, Thor golpea de nuevo al gigante en la cabeza con el martillo y siente que éste se hunde en el cráneo, pero una vez más Skrymir se despierta, pregunta si le ha caído encima una bellota y sigue durmiendo. Al rayar el alba, Thor le propina un nuevo golpe, esta vez en la sien, y percibe que el martillo se hunde en esta ocasión hasta el mango, pero Skrymir se limita a despertarse y pregunta si un pájaro del árbol le ha defecado encima.

Llegada al castillo de Utgard

Skrymir ha de tomar un rumbo diferente, pero antes de dejar al grupo de Thor, les indica que cerca de allí, hacia el este, hay un castillo llamado Utgard. Asimismo, les advierte que sus habitantes son muy grandes y corpulentos y, si deciden ir, les aconseja mostrarse humildes ante su presencia. Sin embargo, les advierte que harían mejor si regresaran por el camino por donde habían venido, dicho lo cual, parte.

Gigante muerto, detalle de una estatua de mármol, 170 a. de C., Pérgamo. En los mitos nórdicos, los gigantes son los archienemigos de los dioses con los que están destinados a enfrentarse en el Ragnarök. En las raíces de Yggdrasill se halla el 'pozo de la más alta sabiduría' custodiado por el gigante Mimir. En algunas historias, Odín, en su incansable búsqueda de la sabiduría, sacrifica un ojo para beber de éste.
Avanzado el día, Thor y su grupo llegan a Utgard, un castillo enorme que se alza en campo abierto. Las puertas están cerradas y Thor no es lo bastante fuerte para abrirlas, así que tienen que escurrirse a través de los agujeros del rastrillo. A partir de aquí se encuentran en un mundo en que Thor y sus amigos son seres diminutos. Entran en un salón donde hay mucha gente, la mayoría de ella inmensa, sentada en bancos. Su rey, Utgarda-loki, adivina la identidad de Thor, aunque se sorprende de lo pequeño que parece en vista de todo lo que ha oído sobre sus hazañas. 

El rey pregunta a los visitantes de qué tipo de proezas son capaces, pues todos los huéspedes del castillo de Utgard tienen que demostrar algún tipo de habilidad. Loki da un paso al frente asegurando que come más rápido que nadie. El rey escoge a Logi, uno de sus hombres, para competir con Loki. Colocan una enorme tabla en el suelo llena de viandas. Loki empieza por un extremo y Logi por el otro, y los dos comienzan a comer con voracidad. Cuando se encuentran en el centro, Logi se ha comido todo: carne, huesos e incluso la propia tabla. Loki es evidentemente perdedor...

Termina así esta primera parte que continuará en la siguiente actualización de Hyperborea Existe. ¿Será capaz el resto del grupo de Thor de superar las pruebas de Utgarda-Loki?

¡Lo sabremos en el siguiente capítulo de Hyperborea Existe!


Nota. Parte de la información de esta serie de capítulos podréis encontrarla en el libro Mythology: Myths, Legends and Fantasies de Global Book Publishing, una gran obra para introduciros en la mitología en general de las culturas de todo el mundo.

lunes, 8 de marzo de 2010

Historia de la Mitología Nórdica X: Guerreros en la vida y la muerte

Queridos seguidores de 'Hyperborea Existe' de nuevo me hallo con vosotros para proseguir con la historia de la mitología nórdica. La actualización de hoy sirve de introducción al concepto del guerrero tanto en su vida como en su muerte así como para presentar al dios Thor y servir de antesala al relato de varios de los mitos relacionados con él en las próximas semanas.

Los guerreros germánicos emulaban la audacia de sus dioses Odín y Thor y se les tenía por contrarios fieros, valientes y orgullosos. Según Tácito, los guerreros seguían a sus líderes por voluntad propia antes que por imposición tribal, y existía un fuerte código de honor y lealtad: <>.

Era un honor morir en el campo de batalla, algo que casi otorgaba al guerrero un estatus divino. Aquellos que morían por otras causas iban al infierno, mientras que quienes lo hacían guerreando iban a la sala de Odín, o Valhalla, donde pasaban los días luchando y las noches festejando. Las valquirias, temibles espíritus femeninos sedientos de sangre, bajaban de los cielos a lomos de sus caballos para llevarse a los caídos al Valhalla, donde les servían comida e hidromiel. Cuando llegara el Ragnarök, estos guerreros llamados 'Einheirar' seguirían a su líder, Odín, a la batalla final.

Valhalla y leyendas vikingas, bildstenar (piedra tallada), anterior al año 1000, Gotland, Suecia. El Valhalla era el mayor de los 12 salones de Asgard. Algunas historias cuentan que el techo estaba hecho de escudos superpuestos y que tenía 500 puertas.
Se dice que que los bersekers eran guerreros salvajes a los que, en el fragor de la batalla, Odín volvía inmunes al dolor, e incluso podían transformarse en animales o asumir sus características. Queda claro entonces la gran influencia de estos dioses en los guerreros germánicos, veamos ahora un poco más de cerca la figura de Thor.

Thor y su martillo


Thor era el dios principal de los mitos de la antigua Escandinavia. Actuaba como protector cosmogónico de hombres y dioses por igual. Como tal, en muchos de los relatos estaba inspirado en el héroe griego y romano Heracles o Hércules, a pesar de que en las traducciones germánicas de los días de la semana romanos se le consideraba el equivalente a Zeus o Júpiter, el cabeza de los dioses de la mitología clásica. Todo parece indicar que se le veneraba con profusión como dios del rayo y el trueno, así como de la meteorología en general.

La popularidad de Thor se hace patente en el uso extremadamente frecuente de su nombre en la formación de muchos nombres escandinavos, tales como Thorleif y Thorlakr. También ha sobrevivido en muchos cuentos populares cristianizados de san pedro. En las áreas germánicas del sur se le conocía por el nombre de Donar, los anglosajones lo llamaban Thunor, y en la Gran Bretaña de la época vikinga (siglos VIII-XI) se le solía denominar Thur o Thor, según la forma nórdica del nombre.

En Suecia, en los siglos X y XI, Thor y su martillo se convirtieron en símbolos paganos que se utilizaron en contraposición a Jesús y la cruz, y varias lápidas de esta época pagan tardía o bien lucen un martillo o invocan a Thor para "bendecir estas runas".

Y con esto terminamos por hoy, para la próxima actualización os relataré el mito más largo narrado sobre Thor, el de su expedición a Utgard, que también será el capítulo más extenso de nuestra lección de historia sobre la mitología nórdica pero que, a buen seguro, os encantará leer.

Quiero de nuevo agradeceros a todos por vuestro apoyo y es una alegría ver como la página de facebook de 'Hyperborea Existe' ya cuenta con alrededor de 130 seguidores y que el mismo blog ya ha conseguido varios nuevos en esta semana. Gracias por confiar en Hyperborea Existe.

Nota. Parte de la información de esta serie de capítulos podréis encontrarla en el libro Mythology: Myths, Legends and Fantasies de Global Book Publishing, una gran obra para introduciros en la mitología en general de las culturas de todo el mundo.

lunes, 1 de marzo de 2010

Historia de la Mitología Nórdica IX: Freyr y la giganta Gerd

Queridos seguidores de 'Hyperborea Existe', de nuevo me reúno con vosotros para proseguir esta lección básica de historia de la mitología nórdica. En esta ocasión quiero dedicar la actualización por completo al relato de Freyr y la giganta Gerd que, a buen seguro, encontráis tan interesante como yo.

La historia de Freyr, Gerd y Skirnir se relata en el poema Skirnismal que encontramos en la Edda. Snorri Sturluson narra una versión más corta e idealizada en la Gylfaginning. El relato comienza en Asgard. Freyr, dios de las riquezas y la fertilidad, descansa en Hlidskialf, la casa de Odín, desde donde contempla los demás mundos del universo. Contemplando el de los gigantes atisba a Gerd, una bella giganta, en el patio de la propiedad de su padre, y se enamora al instante de ella. Freyr suspira por su amor.



Jabalí y lobo. de Friedrich Gauermann (1807-1862). En la mitología nórdica, muchos dioses se asocian a animales. El carro de Freyr está tirado por dos jabalíes: Gullinbursti, cuyo pelo brilla en la oscuridad, y Slidrugtanni. En la batalla, los guerreros consagrados al culto del jabalí luchaban en formación de cuña con sus dos paladines al frente formando el rani (hocico).

Envían al sirviente de Freyr, Skirnir, a preguntarle qué le ocurre. Freyr se lo explica, pero cree que su pasión está condenada a ser insatisfecha. Skirnir se ofrece a viajar a la tierra de los gigantes y a cortejar a Gerd en su nombre. Toma en préstamo la espada mágica de Freyr y su caballo. Tras salvar montañas y un anillo de fuego que rodea la tierra de los gigantes, llega a la casa de Gerd, pero se encuentra con el paso cortado por feroces perros guardianes. Gerd, sin embargo, decide recibirlo en su enramada.

Skirnir le comunica el amor de Freyr y le ofrece como incentivos manzanas doradas y a Draupnir, un anillo de oro mágico que se multiplica solo, pero Gerd posee todo el oro que necesita y rechaza los presentes. A continuación Skirnir la amenaza (y también a su padre, el gigante Gymir, si se atreviera a intervenir) con matarlos con la espada de Freyr, pero aún y así Gerd se resiste. Skirnir le describe con detalle las consecuencias de la maldición que hará caer sobre ella si insiste en rechazar el generoso ofrecimiento de amor de Freyr.

La maldición será grabada en runas en una 'vara de doma', y según sus términos Gerd será condenada a la muerte en vida en la tierra de los gigantes. Skirnir le describe su vida bajo la maldición como una burla de la que disfrutaría con los dioses si aceptara la mano de Freyr. Vivirá en la frontera de su mundo, igual que Heimdall, el vigilante de los dioses en Asgard; pero mientras Heimdall vigila su mundo para prevenir un ataque, Gerd será una prisionera. Estará siempre mirando al exterior, anhelando la huida que sólo puede traer la muerte.

Fro, estatua de la fertilidad, Suecia, s. XI. Los principales dioses nórdicos de la fertilidad eran Freyr (Fro) y su hermana Freya. Llegaron a Asgard con su padre tras la derrota de los Vanes por los Ases. Se dice que en el Ragnarök, Freyr será el primero en caer, pues concedió a Skirnir su espada mágica en agradecimiento por la ayuda prestada en su unión con Gerd.
Su única bebida será la orina de las cabras, una prescripción dura cuya severidad se agudizará por el recuerdo que le traerá de que los dioses extraen un hidromiel excelente de las ubres de la cabra Heidrun, que ramonea las hojas del árbol del mundo. En ese mundo de pesadilla, los demás verán a Gerd como un bicho raro, y si decide casarse, lo mejor a lo que puede aspirar es a un gigante de tres cabezas llamado Hrimgrimnir. Sus días se le harán eternos, y será incansablemente perseguida por los troles, que constituirán su única compañía. La asaltarán las lágrimas y el deseo se apoderará de ella con una fuerza incontrolable.

Gerd se derrumba sólo cuando Skirnir comienza a tallar las runas que convertirán ese terrorífico panorama en realidad. Accede a encontrarse con Freyr al cabo de nueve noches en Barri, un lugar descrito como una 'arboleda tranquila'. Skirnir regresa junto a Freyr con la noticia y el poema acaba con el dios quejándose por la demora que Gerd ha impuesto a su unión.

Aunque existen diferentes interpretaciones, tal vez la más acertada sea una lectura simbólica del mito de la fertilidad del campo, según la cual, Freyr, antes reconocido como dios de la fertilidad, representa el sol, y Gerd, la tierra sin fertilizar. Skirnir, sería el intermediario cuyo nombre significa 'el brillante', y representa los rayos del sol, que propician la germinación de la siembra.

Con esto llegamos al final de este capítulo dedicado a Freyr, para la próxima actualización de Hyperborea Existe introduciremos a Thor y su martillo, Mjölnir, así como su relación con los guerreros germánicos. Y tras este paso, pasaremos a centrarnos en el más largo de los mitos narrados en la Edda en prosa, el de la expedición de Thor a Utgard.

Como siempre agradeceros todo vuestro apoyo y que deis a conocer a vuestras amistades Hyperborea Existe, cada vez somos más, y a cada nuevo lector, más energías encuentro para proseguir con este proyecto.

¡Gracias por vuestro apoyo seguidores de Hyperborea Existe!

Nota. Parte de la información de esta serie de capítulos podréis encontrarla en el libro Mythology: Myths, Legends and Fantasies de Global Book Publishing, una gran obra para introduciros en la mitología en general de las culturas de todo el mundo.

domingo, 21 de febrero de 2010

Historia de la Mitología Nórdica VIII: Descendientes de los dioses

Queridos seguidores de 'Hyperborea Existe', otra semana más os traigo un nuevo capítulo de la historia de la mitología nórdica para ir poco a poco completando este ciclo de actualizaciones del blog. En esta ocasión, voy a hacer una introducción a los llamados descendientes de los grandes dioses, una serie de relatos sobre algunas de las figuras mitológicas nórdicas de más relevancia tras el gran padre, Odín.

Muchas tribus germánicas tenían mitos que relacionaban su soberanía con los dioses. A menudo se trataba de Odín, el más poderoso de todos. Uno de los mitos germánicos más antiguos y conocidos nos llega a través de los historiógrafos longobardos de los siglos VI y VII, y relata una batalla entre dos tribus germánicas: los Wandali (vándalos) y los Winnili. Los Wandali pidieron a su dios principal, Godan (Wodan u Odín), que les concediera la victoria. Sin embargo, los Winnili estaban liderados por Gambara, la sabia y anciana madre de sus jefes, Ibor y Aio, quien oró a la mujer de Godan, Frea (Frigg).

Frea aconsejó a los guerreros Winnili que se apostaran en el este la mañana de la batalla y que las mujeres acompañaran a los hombres al frente y se colocaran sus largos cabellos alrededor de sus caras.

Godan tenía planeado otorgar la victoria al primer ejército que viera al amanecer. A la mañana siguiente, al mirar por su ventana favorita que daba al este, vio a los Winnili ya formados y preguntó: <<¿Quiénes son esos longobardos (barbas largas)?>>. Al haberlos nombrado, Frea dijo que estaba obligado a otorgarles la victoria, y bajo ese nombre forjaron su reino en lo que más adelante se conocería como Lombardía, en el norte de Italia.

Ángel, en un altar del rey lombrado Rachis, s. VIII. Los longobardos (o lombardos) procedían originariamente del sur de Suecia, pero se establecieron en Italia y dieron nombre a la región de Lombardía. ALgunos relatos explican que, cuando crecieron demasiado, los Winnili se dividieron en tres grupos y echaron a suertes la permanencia en su territorio. Perdió el grupo encabezado por Ibor y Aio, de modo que partieron en busca de nuevas tierras.

En el relato de esta leyenda, los autores revelan ciertas influencias en su interpretación de la pareja clásica que gobernaba los dioses, Zeus y Hera. Sin embargo, este relato, indudablemente antiguo, demuestra que incluso a mediados del primer milenio de nuestra era, Wodan u Odín y su esposa Frigg ya eran las poderosas deidades ancestrales de las que las familias reales germánicas, así como tribus enteras, deseaban descender.

A pesar de que es Odín quien aparece prácticamente siempre como antepasado divino en las genealogías de las familias reales germánicas, al menos en Suecia se honraba al dios Freyr, tanto como ancestro como guardián y protector de la casa real de los Ynglingar, casa de la que la familia real noruega dedujo su ascendencia con posterioridad.

A pesar de que a menudo se le consideraba el dios de la fertilidad, en gran parte porque las estatuas de la era vikinga y los talismanes de bolsillo lo representan con un falo erecto, en realidad se le consideraba el arquetipo de la realeza sueca, representada por los reyes de la antigua Uppsala (centro de poder sueco en el siglo VI y posteriores, y todavía en la actualidad foco religioso y cultural). Su virilidad característica formaba parte con seguridad de esa imagen de rey joven y poderoso, tal como lo era su atributo, el jabalí, otro símbolo tanto de fuerza como de riqueza.

Los soldados que componían la guardia real sueca de los siglos VII y VIII lucían cascos coronados con un jabalí de metal. La relación con la casa de los Ynglingar se reflejaba incluso en su apodo otorgado a Freyr. Yngvi-Freyr, que tal vez sea un nombre muy antiguo que se remonta a las tribus germánicas mencionadas por Tácito, quienes a su vez se denominaban a sí mismas Ingaevones.

Y con esto llegamos al final de este capítulo, el próximo tendrá como protagonista el relato de Freyr y la giganta Gerd, que forma parte del poema Skirnismal de la Edda en prosa de Snorri Sturluson.

Quiero aprovechar también para compartir con vosotros que ya la página de Hyperborea Existe ya ha superado los más de 100 fans. Ver como cada semana más y más personas muestran su interés por conocer más acerca de nuestra historia pasada y la mitología es algo muy gratificante.

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