viernes, 17 de diciembre de 2010

¡Un año ya de Hyperborea Existe!

Hace poco más de un año tomé la decisión de abrir este blog como una ventana al resto del mundo en la que compartir mis conocimientos y visión sobre la mitología nórdica, la historia y la arqueología submarina. Pero también un lugar donde, llegado el momento, poder hablar sobre una de mis investigaciones más complejas y, a la vez, que más me entusiasman, la del estudio del mito de Hyperborea y la posibilidad de que esta civilización haya existido realmente como apuntan diferentes hallazgos que he hecho en los últimos años.


Mi conocimiento sobre el mito de Hyperborea se remonta a mi infancia, ya en ese entonces era un ávido lector de todo tipo de literatura relacionada con la historia antigua, incluyendo a los filósofos e historiadores griegos. A parte, me encantaba toda la parte del mito que tan ligada ha estado a nuestra historia, desde las leyendas hasta los relatos contados por tradición oral, más tarde recogidos en diferentes escritos. Fue en esa época cuando empecé a leer sobre Hyperborea, primero en varios escritos griegos, como los de Herodoto donde ya se hacía mención o en los poemas de Píndaro. Pero quizás lo que más me llamó la atención que leyendo escritos y fuentes de otras culturas, como los de la milenaria china, existían también registros que hablaban sobre un mito similar. Para los que lleguéis nuevos al blog de Hyperborea Existe os refrescaré la memoria.

Hace decenas de miles de años existió una civilización llamada Hyperborea, localizada según algunas fuentes griegas al norte del Danubio, otras asiáticas en Siberia, y otras de ambos lugares al norte de Europa, tras el gran viento del norte, donde nunca se ponía el sol. Esta civilización estaba muy avanzada y constaba de una raza de humanos que podían vivir muchos años y gozaban de una salud plena con la que no temían a las enfermedades. Se decía también que su tierra, algunos hablan de un continente, otros de una isla, contaba un clima benigno de primavera permanente, a salvo del hielo que asolaba del norte al sur de Europa y Asia con las últimas glaciaciones.



Hyperborea fue un recurso muy utilizado para los textos griegos y era conocida como un lugar al que los titanes primero, y luego los dioses, visitaban con frecuencia. Lo paradójico es, que al igual como sucede con el mito de la Atlántida, todo registro sobre que pasó desaparece, presumiblemente por un cataclismo aunque aquí hay muchas voces que no se ponen de acuerdo. El asunto es que mientras por un lado, no tenemos ninguna fuente o registro sobre la existencia exacta de este mito, si que tenemos registros de diferentes culturas, todas ellas alejadas geográficamente, a las que les llegan ecos de un mismo mito, de un mismo lugar, de una misma civilización que ha desaparecido. Es en este punto donde ya de joven, mi interés se acrecienta enormemente. Aún y así aparco el tema como un pasatiempo en mis tiempos libres ya que los estudios primero y luego la docencia ocupan todo mi tiempo.

No es hasta años más tarde en los que se permite profundizar en la investigación gracias al NTNU y amplio circunstancialmente mis conocimientos sobre arqueología submarina cuando vuelve a despertar en mi la llama de la curiosidad sobre que sucedió con la civilización de Hyperborea. ¿Existió realmente? ¿Fue tan solo fruto de la inventiva de autores de diferentes culturas que por azar coincidieron en hablar de lo mismo? Empecé a trabajar de forma práctica, no solo teórica y cada vez participaba en más sumersiones submarinas para el NTNU ya fuera como parte de estudios sobre pecios o bien privado para compañías energéticas o de cableado de comunicaciones.



El punto de inflexión llegó en una de estas investigaciones de campo que llevamos a cabo, en la que el destino quiso que participara en el último momento, donde surgió la llama de lo inesperado e inexplicable. Aquello que hace que una mente científica y racional se cuestione el todo por el todo, intente dejar de lado todo lo que da por supuesto e intente aprender de cero lo que tiene delante de si sin prejuicios. Ese fue el comienzo del camino, una epopeya que aún prosigue después de tantos años y que espero que finalice con la respuesta exacta a la gran pregunta. ¿Existió realmente la civilización de Hyperborea? Y de ser así ¿Dónde y cuándo y porqué desapareció? Estos son los enigmas que espero poder descubrir, con vosotros de testigos, en este 2011 que está al llegar.

Como no puede ser de otra forma, deseo terminar mi actualización de hoy dando las gracias a todos los que seguís este blog, por vuestro apoyo, por compartirlo con vuestras amistades. Ya sois más de 500 los que lo seguís por Facebook, una cifra que no habría creído posible el día que me propusieron crear el blog y tener una página en una red social del mismo.

¡Muchas gracias seguidores de Hyperborea Existe!

sábado, 6 de noviembre de 2010

Los cuchillos de hace 75.000 años

Queridos seguidores de Hyperborea Existe, vuelvo con vosotros con un tema muy interesante que ha saltado a la palestra mediática a tenor de un artículo publicado en el número de octubre de la revista Science. En concreto quiero hablaros sobre el uso de herramientas y armas avanzadas de piedra por el hombre moderno y antecesores como el Homo Erectus o el Neanderthal.

Humano primitivo haciendo uso de una piedra. No solo los humanos modernos utilizaron herramientas de piedra, sino que otros humanos anteriores lo hicieron, como el Homo habilis, el Homo erectus, el Neanderthal y el recientemente descubierto Homo floresiensis.

Hasta ahora se tenía el convencimiento de que este tipo de utensilios no fueron desarrollados hasta hace 20.000 años. Ojo, hablamos de objetos avanzados y elaborados como cuchillos afilados, hachas o puntas de lanza y de flecha, ya que el uso de piedras por diferentes tipos de homínidos empezó hace entre dos y tres millones de años. Ahora sabemos que la técnica para fabricar cuchillos afilados fue desarrollada hace 75.000 años gracias a un reciente estudio elaborado por un equipo de especialistas liderados por Paola Villa y Christopher Henshilwood de la Universidad Witwatersrand de Johannesburgo, Sudáfrica, y de la Universidad de Colorado, en Boulder, Estados Unidos.

Cuchillo afilado de piedra de hace 75.000 años. Un estudio publicado en octubre de 2010 demuestra que el hombre moderno empezó a usar este tipo de utensilios 55.000 años de lo que se creía.
El estudio ha sido elaborado a partir del análisis de los objetos arqueológicos hallados en una cueva de Sudáfrica conocida por el nombre de Blombos, lugar donde ya se habían encontrado muchos indicios sobre la vida y el comportamiento de los hombres de la Edad de Piedra. Lo importante del caso es que hasta ahora se creía que esta técnica, la elaboración de objetos avanzados de piedra, había surgido en Europa occidental (Francia) hace tan solo 20.000 años.

La técnica, que recibe el nombre de "Pressure-Flaking", consiste en presionar sobre una piedra en bruto sobre los cantos con un hueso de un animal u otra herramienta, de tal modo que se eliminen finas escamas de piedra. Así se obtenían cantos muy afilados, ideales para ser usados en herramientas o armas para cazar y combatir. Algunos tipos de piedra pueden ser trabajados directamente de esta manera, mientras que otros deben ser calentados previamente. Esta "avanzada" tecnología pudo haber conferido una gran superioridad a los grupos humanos que emigraron fuera de África hace más de 60.000 años.

Hacha de mano utilizada por el Homo erectus. Hace 100.000 años los Homo erectus ya utilizaban hachas de piedra para cazar y combatir a sus enemigos.

Me parece muy interesante este estudio, ya que es otro paso más en demostrar que muchas de las cosas que creíamos inamovibles en lo referente a la arqueología no lo son. Parece que los humanos empezaron a desarrollar técnicas avanzadas y a usar herramientas mucho antes de lo que se creía. Esto se relaciona con parte de mis investigaciones en la isla de Jan Mayen y a restos recuperados del fondo marino. ¿Y si el trabajo con piedra no es el único que se desarrolló antes de lo pensado? ¿Y si tecnologías y técnicas como la navegación, uso de ciertos tipos de metales, construcción, se hubiesen desarrollado antes de lo que creemos pero por el azar se hubiesen perdido en el tiempo sus verdaderos orígenes?

Son muchas las preguntas que surgen y las respuestas provocan nuevas preguntas a su vez. Estoy convencido de que si seguimos trabajando arduamente como hasta ahora, con paciencia y esfuerzo, podremos ir respondiendo a cada una de ellas para poder completar de forma más exacta cuales son nuestros orígenes y nuestra evolución como civilización. Voy a seguir trabajando duramente para poder compartir con vosotros todas las claves de mi investigación para que así todos juntos desvelemos los misterios de la civilización de Hyperborea.

¡Hasta pronto seguidores de Hyperborea Existe!









viernes, 8 de octubre de 2010

La conservación de restos arqueológicos

Queridos seguidores de Hyperborea Existe, este mes de septiembre pasado ha sido más complicado de lo que esperaba, con varios imprevistos, y me ha sido imposible actualizar antes el blog como era mi intención, os pido disculpas. En esta actualización os quiero introducir a uno de los aspectos más importantes tras realizar una excavación o prospección submarina en la que se rescatan restos arqueológicos: su conservación. La conservación de lo que se quiere rescatar influye enormemente en la planificación de todo proyecto e investigación, ya que requiere de un estudio minucioso de todo lo que se va a sacar, del lugar, de las condiciones a las que han estado sometidos los restos y los medios logísticos disponibles tanto para la extracción como para la conservación.

Pieza de cerámica reconstruida de Italia. No siempre es posible recuperar materiales intactos por lo que es necesario una labor de reconstrucción y conservación para poder devolverlos a su estado original.
La conservación debe ser parte vital de cualquier proyecto arqueológico; esto es especialmente cierto cuando hablamos de sitios de excavación húmedos o submarinos como pantanos, ríos y mares u océanos. En aquellos puntos donde el agua salada esté presente es donde los conservadores encuentran su mayor reto. Este es un problema al que colegas míos y yo mismo hemos tenido que hacer frente durante muchos años y os aseguro que presenta un reto muy complicado de hacer frente.

Los artefactos provenientes de entornos marinos están saturados con sales que deben ser removidas una vez se recuperan los mismos. Además, el ambiente de agua salada acelera los procesos de corrosión de la mayoría de artefactos de metal. Si las sales no son extraídas y los artefactos son tratados de forma descuidada es más que seguro que, con el tiempo, se deterioren y se vuelvan inútiles para su estudio, diagnóstico o bien para su contemplación como muestras de museo.

Incrustación proveniente del sitio de excavación submarino de San Estevan de tres galeones de la flota de plata española (1554 ).Esta incrustación en la que se encontraron dos anclas, un cañón con su soporte y materiales diversos media 4 metros de largo y tenía un peso de 2 toneladas.
Es por ello que antes de iniciar cualquier excavación, el director del proyecto arqueológico debe tener en cuenta los siguientes factores:

  1. Anticipar que va a ser encontrado en el proyecto arqueológico, ya sea con un sondeo, pruebas o una excavación a gran escala.
  2. Ser consciente de los tipos de roturas, corrosiones y degradaciones que pueda tener el material recuperado.
  3. Tener una persona con experiencia en conservación in situ para ayudar con las excavaciones y asegurarse de que los objetos recuperados sean tratados correctamente.
  4. Haz todos los preparativos para la conversación antes de iniciar ninguna operación en la que se puedan recuperar artefactos. Esto implica contratar a un laboratorio existente o bien estableciendo unas instalaciones especiales para el proyecto. Si se decide por esto último, hay que asegurarse de que el laboratorio este adecuadamente equipado y dirigido por un conservador con experiencia en el campo de la conservación arqueológica submarina. Todos los artefactos recuperados de una excavación submarina deben estar siempre bajo control directo de un conservador con experiencia hasta que hayan sido estabilizados.
  5. Siempre tened en cuenta que esto es un proyecto arqueológico, y que un proyecto así no se detiene en el campo, sino que prosigue en el laboratorio. La información arqueológica básica y crucial se recoge tanto en la excavación como en el laboratorio. La información y los registros de tanto la excavación como el laboratorio de conservación han de ser sintetizadas para permitir que los registros arqueológicos puedan ser interpretados correctamente. 
Piezas de cerámica rota de Italia. Cuando se recuperan objetos fragmentados, es importante hacer un registro de cada pieza encontrada y una vez recuperados todos los materiales y que hayan sido estabilizados se pueden iniciar los trabajos de restauración.

Aunque todo esto que he puesto pueda parecer obvio, a lo largo de los años que llevo trabajando en proyectos arqueológicos submarinos he podido contar incontables veces en las que por culpa de no seguir unas premisas tan básicas se han deteriorado o perdido restos de incalculable valor, generalmente por falta de experiencia de las personas al cargo. En mi caso, la correcta conservación siempre ha sido una de mis premisas a la hora de trabajar en proyectos marinos y algo en lo que pongo especial énfasis en ayudantes y colaboradores. El océano es un medio muy corrosivo y es por ello que es complicado recuperar restos antiguos, es por eso que hay que poner más cuidado si cabe a la hora de recuperar cualquier material para no destruir aquello que la naturaleza no ha podido en cientos o miles de años.

Pero volviendo a los métodos de conservación, la mayoría de las veces nos encontramos con objetos en el fondo del mar que se encuentran incrustados debido a los carbonatos marinos. Estos casos esconden un reto aún mayor y deben ser evaluados críticamente para determinar la presencia y condiciones de los metales, materiales orgánicos asociados y cualquier otro material como cerámica o vidrio. Solo una vez que se ha evaluado cada artefacto y se han considerado todas las opciones se debe tomar una decisión sobre cual debe ser el siguiente paso.

Restos recuperados de un navío naufragado en la costa de Maryland, Estados Unidos. Tras la recuperación, estabilización y rehabilitación, las piezas pueden ser catalogadas y preparadas para ser mostradas en un museo.
No quiero alargarme mucho sobre este tema ya que da para muchas actualizaciones, pero quería ilustraros en esta ocasión sobre esto ya que ha sido uno de los principales motivos para estar tan ocupado durante el mes de septiembre y, para que engañarnos, aún voy a seguir una temporada. El proceso de conservación, restauración y catalogación puede llevar mucho más de lo que esperado según el estado de los objetos recuperados y el entorno en el que se encontraran. Esto implica no solo trabajo manual, sino uso de soluciones químicas, uso de rayos X y otras diferentes técnicas avanzadas incluyendo tomografías 3D. Este verano tuvimos la suerte de poder recuperar diferentes piezas del fondo marino que están resultando ser de lo más interesantes e intrigantes a la vez. Espero que podamos terminar pronto con las labores para restaurarlas y descifrar así la historia que escondían en su escondite del fondo marino cerca de la isla de Jan Mayen.

Como siempre agradeceros a todos vuestro apoyo continuado y espero volver a estar con vosotros muy pronto. ¡Hasta pronto seguidores de Hyperborea Existe!


Nota: Agradecimiento al departamento de planificación de Maryland por las fotografías y a la A&M Texas University por su siempre concienzuda labor para la concienciación sobre la necesidad de conservación correcta de los restos arqueológicos.

La conservación de restos arqueológicos

Queridos seguidores de Hyperborea Existe, este mes de septiembre pasado ha sido más complicado de lo que esperaba, con varios imprevistos, y me ha sido imposible actualizar antes el blog como era mi intención, os pido disculpas. En esta actualización os quiero introducir a uno de los aspectos más importantes tras realizar una excavación o prospección submarina en la que se rescatan restos arqueológicos: su conservación. La conservación de lo que se quiere rescatar influye enormemente en la planificación de todo proyecto e investigación, ya que requiere de un estudio minucioso de todo lo que se va a sacar, del lugar, de las condiciones a las que han estado sometidos los restos y los medios logísticos disponibles tanto para la extracción como para la conservación.

Pieza de cerámica reconstruida de Italia. No siempre es posible recuperar materiales intactos por lo que es necesario una labor de reconstrucción y conservación para poder devolverlos a su estado original.
La conservación debe ser parte vital de cualquier proyecto arqueológico; esto es especialmente cierto cuando hablamos de sitios de excavación húmedos o submarinos como pantanos, ríos y mares u océanos. En aquellos puntos donde el agua salada esté presente es donde los conservadores encuentran su mayor reto. Este es un problema al que colegas míos y yo mismo hemos tenido que hacer frente durante muchos años y os aseguro que presenta un reto muy complicado de hacer frente.

Los artefactos provenientes de entornos marinos están saturados con sales que deben ser removidas una vez se recuperan los mismos. Además, el ambiente de agua salada acelera los procesos de corrosión de la mayoría de artefactos de metal. Si las sales no son extraídas y los artefactos son tratados de forma descuidada es más que seguro que, con el tiempo, se deterioren y se vuelvan inútiles para su estudio, diagnóstico o bien para su contemplación como muestras de museo.

Incrustación proveniente del sitio de excavación submarino de San Estevan de tres galeones de la flota de plata española (1554 ).Esta incrustación en la que se encontraron dos anclas, un cañón con su soporte y materiales diversos media 4 metros de largo y tenía un peso de 2 toneladas.
Es por ello que antes de iniciar cualquier excavación, el director del proyecto arqueológico debe tener en cuenta los siguientes factores:

  1. Anticipar que va a ser encontrado en el proyecto arqueológico, ya sea con un sondeo, pruebas o una excavación a gran escala.
  2. Ser consciente de los tipos de roturas, corrosiones y degradaciones que pueda tener el material recuperado.
  3. Tener una persona con experiencia en conservación in situ para ayudar con las excavaciones y asegurarse de que los objetos recuperados sean tratados correctamente.
  4. Haz todos los preparativos para la conversación antes de iniciar ninguna operación en la que se puedan recuperar artefactos. Esto implica contratar a un laboratorio existente o bien estableciendo unas instalaciones especiales para el proyecto. Si se decide por esto último, hay que asegurarse de que el laboratorio este adecuadamente equipado y dirigido por un conservador con experiencia en el campo de la conservación arqueológica submarina. Todos los artefactos recuperados de una excavación submarina deben estar siempre bajo control directo de un conservador con experiencia hasta que hayan sido estabilizados.
  5. Siempre tened en cuenta que esto es un proyecto arqueológico, y que un proyecto así no se detiene en el campo, sino que prosigue en el laboratorio. La información arqueológica básica y crucial se recoge tanto en la excavación como en el laboratorio. La información y los registros de tanto la excavación como el laboratorio de conservación han de ser sintetizadas para permitir que los registros arqueológicos puedan ser interpretados correctamente. 
Piezas de cerámica rota de Italia. Cuando se recuperan objetos fragmentados, es importante hacer un registro de cada pieza encontrada y una vez recuperados todos los materiales y que hayan sido estabilizados se pueden iniciar los trabajos de restauración.

Aunque todo esto que he puesto pueda parecer obvio, a lo largo de los años que llevo trabajando en proyectos arqueológicos submarinos he podido contar incontables veces en las que por culpa de no seguir unas premisas tan básicas se han deteriorado o perdido restos de incalculable valor, generalmente por falta de experiencia de las personas al cargo. En mi caso, la correcta conservación siempre ha sido una de mis premisas a la hora de trabajar en proyectos marinos y algo en lo que pongo especial énfasis en ayudantes y colaboradores. El océano es un medio muy corrosivo y es por ello que es complicado recuperar restos antiguos, es por eso que hay que poner más cuidado si cabe a la hora de recuperar cualquier material para no destruir aquello que la naturaleza no ha podido en cientos o miles de años.

Pero volviendo a los métodos de conservación, la mayoría de las veces nos encontramos con objetos en el fondo del mar que se encuentran incrustados debido a los carbonatos marinos. Estos casos esconden un reto aún mayor y deben ser evaluados críticamente para determinar la presencia y condiciones de los metales, materiales orgánicos asociados y cualquier otro material como cerámica o vidrio. Solo una vez que se ha evaluado cada artefacto y se han considerado todas las opciones se debe tomar una decisión sobre cual debe ser el siguiente paso.

Restos recuperados de un navío naufragado en la costa de Maryland, Estados Unidos. Tras la recuperación, estabilización y rehabilitación, las piezas pueden ser catalogadas y preparadas para ser mostradas en un museo.
No quiero alargarme mucho sobre este tema ya que da para muchas actualizaciones, pero quería ilustraros en esta ocasión sobre esto ya que ha sido uno de los principales motivos para estar tan ocupado durante el mes de septiembre y, para que engañarnos, aún voy a seguir una temporada. El proceso de conservación, restauración y catalogación puede llevar mucho más de lo que esperado según el estado de los objetos recuperados y el entorno en el que se encontraran. Esto implica no solo trabajo manual, sino uso de soluciones químicas, uso de rayos X y otras diferentes técnicas avanzadas incluyendo tomografías 3D. Este verano tuvimos la suerte de poder recuperar diferentes piezas del fondo marino que están resultando ser de lo más interesantes e intrigantes a la vez. Espero que podamos terminar pronto con las labores para restaurarlas y descifrar así la historia que escondían en su escondite del fondo marino cerca de la isla de Jan Mayen.

Como siempre agradeceros a todos vuestro apoyo continuado y espero volver a estar con vosotros muy pronto. ¡Hasta pronto seguidores de Hyperborea Existe!


Nota: Agradecimiento al departamento de planificación de Maryland por las fotografías y a la A&M Texas University por su siempre concienzuda labor para la concienciación sobre la necesidad de conservación correcta de los restos arqueológicos.

viernes, 3 de septiembre de 2010

Alejandría: La ciudad oculta bajo las aguas

Queridos seguidores de Hyperborea Existe, vuelvo a actualizar el blog, que ya era hora, tras haber regresado de un periplo de varias semanas por las frías aguas del norte. Han sido unas semanas muy intensas y duras, pero han valido la pena ya que hemos hecho descubrimientos muy interesantes y ahora toca recopilar todos los datos obtenidos y trabajar con el material rescatado del fondo del mar para completar mi investigación. Mientras tanto, hoy quería hablaros sobre uno de los mayores referentes en arqueología submarina y que ha sido un ejemplo para trabajar para mi, el proyecto de arqueología marina que ha estado rescatando del olvido a la mítica ciudad de Alejandría.

Submarinista observando una columna con jeroglíficos. El Portus Magnus, puerto principal de Alejandría ha revelado la localización de diferentes edificios importantes de la ciudad como el culto a Isis.
Alejandría fue la capital helenística de Egipto fundada por Alejandro Magno tras conquistar este país y se convirtió en la mayor cuna del saber del mundo gracias a su famosa biblioteca y en objeto de admiración debido a su gran faro, una de las siete maravillas del mundo antiguo. Fue en el año 331 a.C cuando Alejandro Magno fundó esta gran metrópoli en pleno Delta del Nilo, gracias a las técnicas avanzadas con las que se logró dominar este terreno que solía sufrir inundaciones con las crecidas del Nilo.

Mapa de las zonas hundidas de Alejandría. El 10 de abril de 2001, Franck Goddio presentó por vez primera su mapa completo de las partes hundidas de Alejandría con motivo de la exhibición en el Museo Británico de 'Cleopatra de Egipto: De la Historia al Mito'.
Durante varios siglos Alejandría vivió una época dorada gracias al comercio que canalizaba y al ser centro cultural del imperio helenístico. Todo cambió cuando en el año 365 d.C la ciudad sufrió un terremoto al que le siguió un maremoto devastador. Durante los siglos VI y VII otros temblores provocaron la desaparición de Canope y el sumergimiento de los muelles y espolones del gran puerto de Alejandría, aparte del hundimiento de las ruinas de Heraclion, que ya había sido abandonada hacía tiempo. 

El proceso de sumersión de estas antiguas ciudades se explica por la combinación de diversos factores. La progresiva acumulación de los sedimentos que el Nilo depositaba en el Delta dio lugar a una sobrecarga de peso y al hundimiento de Menutis y Heraclion hasta cinco metros de profundidad. El caso de Pelusio, creada sobre la línea de costa, fue distinto: quedó apartada del mar tras una fuerte venida de agua que desplazó bruscamente el curso del agua en el brazo del río.

Cabeza de una escultura femenina en el fondo marino. La década de trabajos del proyecto Alejandría ha permitido recuperar y restaurar un gran número de esculturas, algunas de ellas en muy buen estado de conservación.

Durante más de mil años Alejandría y estas otras ciudades hermanas vivieron ocultas a los ojos de la humanidad, solo recordadas en los textos antiguos, hasta que hace una década un ambicioso proyecto auspiciado por la sociedad Franck Goddio se decidió a hacer ver la luz de nuevo a las antiguas esculturas de faraones y dioses de la ciudad. Y esta es la parte a la que me quiero centrar en esta actualización de Hyperborea Existe. Este proyecto ha sido uno de los más ambiciosos de la historia de la arqueología submarina y quiero tomarlo de ejemplo para explicaros las técnicas utilizadas para poder rescatar del pasado los misterios de una ciudad antigua que se encuentra hundida bajo las aguas del mar.

Buzo examinando losas de granito en el fondo marino. Actualmente, existe un mapa cartografiado de la estructura de Alejandría que ha permitido conocer como era exactamente la ciudad en la antigüedad. 
El descubrimiento de Alejandría y otras ciudades cercanas como Canope, fue posible gracias al resultado de combinar el estudio de las fuentes y de la gemorfología (el estudio del relieve terrestre) con la investigación en arqueología submarina. En 1992 se emprendieron las primeras excavaciones como un proyecto de estudio sistemático a cargo del Instituto Europeo de Arqueología Submarina, fundado por Franck Goddio. En ellas pudieron rescatar piezas que van desde grandes esculturas de granito hasta frágiles zarzillos de oro. Los métodos de extracción se tuvieron que adaptar a cada situación. 

Por ejemplo, cuando hubo que extraer la estela real de Heraclion, de varias toneladas, fue necesario izar los segmentos con una grúa hasta el muelle más próximo y proceder a una consolidación de emergencia. Estos datos evidencian el gran despliegue de medios y de equipo dedicados al rescate de los objetos y su restauración, es decir, para un proyecto de esta magnitud es imprescindible contar con muchos fondos y un gran equipo humano de profesionales altamente cualificados, ya que no hay margen para errores.

Tomando datos y medidas de los restos de una columna. Antes de proceder a la extracción de un resto hay que realizar todo tipo de mediciones y cálculos para determinar cual será el método más seguro y eficiente para llevarla a cabo.

Actualmente los trabajos de prospección en Alejandría están centrados en el Portus Magnus, el puerto principal la ciudad helenística, que con el tiempo se ha convertido casi en una bahía por los muelles que lo cercan y por los sedimentos acumulados en el Heptastadion, el paso elevado que unía la ciudad con la isla del Faro. El propio palacio va viendo la luz en la península de Loquias, de donde proceden columnas de granito, esfinges y esculturas reales de tamaño colosal; otras piezas han permitido localizar el culto de Isis en la isla de Antirrodos. Entre esta isla y el cabo Loquias se hallaba la península de Poseidio, con dársenas para las naves y un palacio-refugio que construyó Marco Antonio. 

Esfinges y escultura sumergidas en los restos de un templo del Portus Magnus en Alejandría. El puerto principal de Alejandría incluía aparte de los muelles un gran número de palacetes y templos dedicados a diferentes cultos de la época.
El equipo de Goddio lleva muchos años trabajando duramente para rescatar los tesoros culturales perdidos de Alejandría, su equipo está formado por arqueólogos, historiadores, geofísicos y submarinista. En esta década de trabajos han logrado cartografiar todo el puerto de Alejandría con los restos de los palacios, templos y muelles, así como la famosa isla real de Antirhhodos. Se han convertido en un ejemplo a seguir y en una de las mejores voces autorizadas a la hora de estudiar cualquier rescate de materiales antiguos sumergidos.

Esto es todo por hoy seguidores de Hyperborea Existe, quiero celebrar con vosotros que ya sois 400 los fans de nuestra página de Facebook, ¡muchas gracias por vuestro apoyo!

¡Hasta pronto seguidores de Hyperborea Existe!




NOTA: Todas las imágenes utilizadas en esta actualización son propiedad de la Franck Goddio Society. Podéis saber más de ella visitando su página web.


martes, 3 de agosto de 2010

La isla de Jan Mayen

Queridos seguidores de Hyperborea Existe, después de días de olvido puedo volver a dirigirme a vosotros. Llevo varias semanas en aguas del atlántico norte, entre Groenlandia, Islandia y Noruega, junto a varios colegas a bordo de la embarcación de investigación 'Mist' con el objetivo de realizar diferentes sumersiones en los alrededores de la isla de Jan Mayen así como varias prospecciones en la costa. Fue en la conocida como 'Cresta de Jan Mayen' donde hace cerca de 10 años empezó el primer capítulo de la investigación más emocionante de mi carrera y aún hoy en día, esta isla y su cresta submarina, que recorre el lecho submarino por más de 400km, siguen siendo la clave del enigma.

Fotografiando al 'Mist' rodeado de aves desde la lancha de apoyo. Durante varios días hemos recorrido toda la isla de Jan Mayen realizando sumersiones, paradas en tierra para tomar muestras, así como barridos de radar y sonar del fondo marino.
Pero hoy más que hablar de mi investigación quiero hablaros sobre la isla de Jan Mayen propiamente. No existe un registro histórico completamente fiable sobre cuando fue exactamente su descubrimiento. Y digo esto ya que, aunque existe un registro certero de su descubrimiento en el siglo XVII por balleneros ingleses y holandeses cuando buscaban nuevas zonas de pesca, con gran polémica y conflicto de nombres por otorgarse el merito de su descubrimiento, hay apuntes anteriores sobre su existencia. Así lo relató el monje irlandés Brendan de Clonfert que durante el transcurso de uno de sus viajes se aproximó a una isla negra que escupía fuego y producía un ruido ensordecedor. Brendan de Clonfert pensaba que había llegado a las puertas del infierno y no se atrevió a desembarcar, pero realmente no existe ninguna prueba de ello. De la misma manera es más que probable que los Vikingos conocieran su existencia, ya que estuvieron presentes en Islandia, Groenlandia, las islas Feroe y Noruega, pero tampoco se ha encontrado ningún resto de asentamiento suyo en ella.

Grabado del siglo XVIII mostrando escenas de la caza de ballenas boreales por los holandeses en las proximidades de la isla de Jan Mayen y del Beerenberg.
Finalmente, la isla recibió su nombre gracias al explorador holandés Jan Jacobs May van Schellinckhout que visitó la isla en 1614. Su cartógrafo la bautizó como Jan Mayen, después de cartografiar sus costas, constituyendo así la prueba más antigua del descubrimiento de Jan Mayen, al menos de la que se tenga constancia. Jan Mayen es una isla europea relativamente aislada en el océano Atlántico norte, en el límite con el océano Ártico. Más concretamente, la isla delimita el mar de Groenlandia al noroeste (océano Ártico) del mar de Noruega al sudoeste (océano Atlántico). Jan Mayen no forma parte de ningún archipiélago ni esta acompañada de ninguna isla secundaria o islote. Por tanto, la tierra más próxima es la costa oriental de Groenlandia, a aproximadamente 500 kilómetros al oeste. Islandia se encuentra a 550 kilómetros al sudoeste, y Noruega a 950 kilómetros al sudeste y las Svalbard al nordeste.  Situada por encima del paralelo 66° 33' 39" de latitud norte que constituye el círculo Polar Ártico, no está rodeada por ninguna tierra habitada y se encuentra lejos de todas las rutas marítimas importantes.

Vista por satélite de la isla de Jan Mayen

¿Cuál es entonces su interés? Bien, inicialmente fue usada como base para los balleneros, más tarde el gobierno de Noruega se hizo con ella con el objetivo de instalar una estación meteorológica con la que poder tener un sistema de alerta temprana frente a las tormentas del atlántico. Mucho antes que eso, Jan Mayen acogió el primer año polar internacional, 1882-1883, gracias a sus impresionantes glaciares, así como acogió a diferentes expediciones científicas para estudiar su ortografía volcánica, las aves que pasan por la isla, cerca de 500.000, y la gran variedad de cetáceos que la escogen como lugar de paso. Durante la Segunda Guerra Mundial también sirvió como emplazamiento de varias bases de radio americanas pero a parte de eso su uso ha sido muy limitado. En la actualidad, tan solo está en funcionamiento una estación de servicios climatológicos, una base de navegación de largo alcance (Loran-C) y un pequeño aeródromo. No cuenta con puerto, sino que los navíos deben atracar fuera de la costa. 

Transmisor Loran-C y estación climatológica de Olonkinbyen en la isla de Jan Mayen.

Así que hoy en día tan solo empleados del instituto de climatología, ejército e investigadores son los únicos afortunados con permiso para pisar la isla y, en nuestro caso, sumergirse bajo sus aguas, aunque con limitaciones. La verdad es que estos días están siendo muy emocionantes y no puedo esperar a que llegue el día en que pueda hacer público parte del material que estamos consiguiendo aquí, pero por el momento no es posible. Para nosotros es vital aprovechar hasta el último segundo, ya que la época de buen tiempo no suele durar más que unas pocas semanas durante el verano y es crucial aprovecharlo para tener las mejores y más seguras condiciones de trabajo.

Fragata de la armada noruega en la costa de Jan Mayen. En Jan Mayen tan solo se suelen ver embarcaciones militares y de investigación recorriendo su costa, está alejada de todas las rutas marítimas principales.

Hace diez años, a unos 400km al sur de la isla de Jan Mayen, en la conocida 'Cresta de Jan Mayen' descubrí la primera pieza de un gran rompecabezas con el que llevo trabajando todo este tiempo. Durante todo este tiempo han habido muchos avances, pero nunca he estado tan cerca como hasta ahora. Tanto mis colegas como yo esperamos que todos estos años de investigación y expediciones den pronto sus frutos y consigamos pronto el apoyo necesario para dar el paso adelante requerido para desentrañar la verdad. 

Formaciones rocosas sobresaliendo del agua en la costa de Jan Mayen.
Espero poder dirigirme a vosotros pronto, seguidores de Hyperborea Existe, y os agradezco a todos vuestro apoyo a pesar de no poder actualizar este blog tan a menudo como desearía, aún y así me llena de satisfacción ver que ya sois casi 400 los que me seguís desde la página de Facebook. Espero que podáis leerme pronto y contaros más detalles sobre los inicios de mi investigación hace diez años en la 'Cresta de Jan Mayen'.



miércoles, 14 de julio de 2010

Batiscafos Mir: El sueño de todo arqueólogo submarino

Queridos seguidores de 'Hyperborea Existe' vuelvo a sacar tiempo para actualizar el blog y dirigirme a vosotros. Como ya dije estas semanas están resultando frenéticas y no hay tiempo casi ni para volver a casa ni tomarse unas vacaciones. Hoy quiero aprovechar para hablar sobre una de las herramientas con la que todo arqueólogo submarino sueña pero que muy pocos afortunados consiguen los fondos y apoyo para poder utilizar. Estoy hablando del uso de batiscafos con capacidad para alcanzar grandes profundidades.



En concreto hoy quiero hablaros de los sumergibles rusos de la serie MIR, los únicos capaces de alcanzar cuotas de profundidad de hasta los 6.000 metros. Hace unos días salto a la palestra una noticia con relación al dramático vertido de petróleo de BP en el golfo de México y que está causando un daño no solo a la costa y fauna marina sino a todo el fondo del golfo, uno de los más ricos del mundo. Y no solo en biodiversidad sino también en restos de naufragios.

Os transcribo parte de la noticia que ha circulado en varios medios:

El representante de la petrolera BP hizo una propuesta al comandante del batiscafo ruso Mir-1, Anatoli Sagalévich, para trabajar juntos en la liquidación de las consecuencias de la catástrofe ambiental en el Golfo de México. Así lo informó el periódico ruso Izvéstiya. 
Anteriormente sobre el siniestrado pozo petrolífero en el Golfo fue instalada una cúpula y vertedores que alcanzaron recolectar unos 10 mil barriles de crudo, mientras, el petróleo que mana del pozo alcanza una media de 12 mil a 19 mil barriles diarios. “Sagalévich cree que todo este crudo puede ser detenido usando los aparatos submarinos Mir, pero se necesitará tiempo”, afirma el rotativo. 

A su vez, Sagalévich confirmó que las negociaciones de los representantes de la compañía BP y los buzos rusos empezaron a pocos días después de la catástrofe. Según contó el comandante del batiscafo el representante de BP, John Mccarty, ofreció trasladar dos batiscafos desde el lago Baikal, donde actualmente los aparatos están llevando a cabo investigaciones, a la región del derrame en el Golfo de México.
Para los que queráis saber un poco más sobre estos vehículos submarinos. Actualmente, en la flota del Instituto de Oceanología Shirshov hay dos aparatos del tipo "Mir": el Mir-1 y el Mir-2. Fueron desarrollados por la Academia soviética de las Ciencias y la Oficina de Diseño "Lazurit", y construidos por la empresa "Rauma Repola" en Finlandia en 1987.



Entre 1987 y 1991 realizaron 35 expediciones en los océanos Atlántico, Pacífico e Índico. Los "Mir" fueron utilizados también durante el rodaje de la película de James Cameron, Titanic. Entre otras misiones está la exploración de los submarinos K-278 Komsomolets y Kurks. Aunque sin duda, una de las más significativas fue la del 2 de agosto de 2007 cuando el Mir-1 y el Mir-2 realizaron una inmersión en el Océano Glacial Ártico, en el Polo Norte, e instalaron en el fondo una bandera rusa, así como una cápsula con mensaje para generaciones venideras.



En julio de 2008 los "Mir" fueron trasladados al lago Baikal, el más profundo del planeta, en Rusia. Hasta entonces el fondo del lago estaba poco explorado. Durante el 2008 se realizaron 53 inmersiones, y se prevé que en 2009 se realizaron otras 100, siendo esta la primera misión de los batiscafos en agua dulce. Ahora queda la espera de ver si finalmente el gobierno de Estados Unidos pide oficialmente la ayuda rusa para que estos sumergibles puedan intervenir en el Golfo de México.

Bien, dejando de lado el interés general en este tipo de vehículos explico el porqué dedicarles esta actualización. Yo, junto a otros colegas llevando tiempo buscando financiación y apoyo del gobierno noruego e islandés para poder conseguir hacer uso del Mir-1 y del Mir-2 para una de nuestras investigaciones más cruciales y la que, por cierto, ha dado origen a este blog, aunque se que todavía no he podido desvelaros apenas nada al respecto. Espero poder hacerlo pronto, pero hasta que no podamos publicar los resultados de nuestras investigaciones no me será posible.



Este tipo de vehículos nos permiten llegar a lugares donde nos es imposible hacerlo por otros medios, abren todo un nuevo horizonte de zonas donde se pueden localizar todo tipo de restos importantes y que hasta ahora siguen perdidos por la historia. Uno de los mayores handicaps que nos hemos encontrado en las últimas décadas al trabajar en el mar ártico y toda la zona del atlántico norte, especialmente entre Islandia, Noruega y la zona al norte de estos países es su gran profundidad. Si bien he tenido la oportunidad de trabajar en varios proyectos con equipos de este tipo, nunca con equipos de tanto potencial como los "Mir" de manufactura rusa, sin duda, unos grandes expertos en este campo.

A pesar de que el Mir-1 y el Mir-2 formen parte del presente de la investigación submarina, el futuro nos depararé nuevos y mejores vehículos capaces de superar las limitaciones actuales gracias a los continuos avances en la ciencia e ingeniería. Sin duda alguna, con ellos podremos explorar mejor los vastos misterios que se esconden en el fondo de nuestros océanos y mares.

Esto es todo por esta ocasión, como siempre agradecer a todos los seguidores de 'Hyperborea Existe' que saquéis tiempo para leer el blog y apoyar su página de Facebook. ¡Hasta la próxima seguidores de Hyperborea Existe!







miércoles, 30 de junio de 2010

El uso de códigos en los textos antiguos


Queridos seguidores de Hyperborea Existe, se que hace días que no actualizo y quiero pediros disculpas. Con el inicio del verano en las latitudes nórdicas se abre una ventana de tiempo muy breve en la que hay una climatología óptima para llevar a cabo diferentes proyectos de campo. Creedme, que lo de navegar con el tiempo embravecido y tener que sumergirse en las profundidades es preferible en verano. El sacrificio está dando sus frutos y hemos realizados hallazgos muy interesantes, que requieren de mucho más tiempo para ser analizados minuciosamente al regresar a tierra firme.

Precisamente a raíz de un comentario de un colega de investigación sobre la temática de los mensajes encriptados en muchos textos antiguos hemos recordado el trabajo del profesor Jay Kennedy sobre la ciencia de la filosofía. En concreto, su tesis sobre los mensajes ocultos en los diálogos de Platón.

Platón, 428 a 347 A.C., fue un filósofo griego, alumno de Sócrates  y maestro de Aristóteles, de familia nobilísima y de la más alta aristocracia. Platón (junto a Aristóteles) es quién determinó gran parte del corpus de creencias centrales tanto del pensamiento occidental como del hombre corriente (aquello que hoy denominamos "sentido común" del hombre occidental) y pruebas de ello son la noción de "Verdad" y la división entre "doxa" (opinión) y "episteme" (ciencia). 

Este historiador y filósofo de la ciencia cree haber descubierto un código matemático y musical en las obras del filósofo griego Platón (428 a 347 A.C.). Jay Kennedy considera al filósofo griego un pitagórico que comprendió la estructura básica del universo y se adelantó en dos milenios a la revolución de Galileo y Newton. 

Su tesis ha salido a la palestra pública a raíz del artículo que ha publicado en el último número de la publicación 'Apeiron', y está basada en la llamada esticometría, que mide los textos antiguos por la longitud de sus líneas estándar. Para ello, Kennedy utilizó un ordenador para intentar restablecer en su forma original las versiones contemporáneas más exactas de los manuscritos de Platón, consistentes al parecer en líneas de 35 caracteres cada una sin espacios ni puntuación.

Jay Kennedy, estudió física y computación en Princeton. Su doctorado ha sido en filosofía en la universidad de Standford, con la especialización en historia y filosofía de las físicas matemáticas.

El investigador descubrió que, con un margen de error deentre un 1% y un 2% muchos de los diálogos de Platón tienen números de líneas basados en múltiplos de 1.200. Así, la 'Apología' de Sócrates tiene 1.200 líneas; 'Protágoras', 'Crátilo', 'Filebo' y el 'Simposio' tienen cada uno 2.400 líneas, el 'Gorgias', 3.600, 'La república', 12.000 y 'Las leyes', 14.400. Según este experto británico, citado hoy en medios de comunicación como 'The Guardian' o 'El Mundo' en España, no se trata de una simple casualidad: "Sabemos que los escribas los pagaban por el número de líneas, todo el mundo contaba las líneas".

Código musical de Platón. Pasajes simbólicos en intervalos regulares son interpretables como notas en una escala musical. Algunas notas son armónicas mientras que otras son disonantes. 

Kennedy cree que Platón, considerado por muchos como el más grande filósofo de la Historia, organizaba sus textos de acuerdo con la escala musical de doce notas, atribuida a Pitágoras. Este experto dividió los textos de Platón en doceavos y comprobó que hay "conceptos importantes y giros narrativos" que coinciden con ellos. Por ejemplo, los conceptos positivos están en las "notas" tercera, cuarta, sexta, octava y novena, consideradas armoniosas, mientras que los negativos están en la quinta, la séptima, la décima y la undécima, más disonantes.

Según el profesor Andrew Berker, experto en música griega arcaica, "los resultados obtenidos" por Kennedy "son demasiado claros como para ser simples productos del azar". Kennedy cree que su descubrimiento recupera una vieja teoría sobre Platón: la de que "escribía simbólicamente y que si uno se esforzaba y era inteligente podía comprender los símbolos utilizados y descubrir la filosofía subyacente".

Así se explica también el que Aristóteles, que fue discípulo de Platón, considerase a su tutor sucesor de Pitágoras. La idea de Platón resultaba peligrosa, indica el estudio, porque "significaba que las leyes matemáticas, y no Zeus, gobernaban el universo". Dado que el maestro de Platón, Sócrates, fue condenado a muerte por sembrar la impiedad entre los jóvenes, Platón debió, según esta tesis, de cuidarse de revelar doctrinas que pudieran representar una amenaza para los dioses del Olimpo.

Si os interesa este tema y queréis profundizar más en la investigación de Jay Kennedy podéis hacerlo a través de su página web.

¿Y esto qué tiene que ver con la mitología nórdica, con la civilización de Hyperborea y con las excavaciones submarinas? Pues mucho más de lo que podáis imaginar, ya que Platón no ha sido la única fuente de la que se sospecha que hizo uso de códigos especiales para transmitir mensajes ocultos y que su mensaje se transmitiera solo para los ojos de unos pocos afortunados. En el lenguaje rúnico y escritos primigenios de las fuentes de la mitología nórdica también se han encontrado patrones similares que aún no han conseguido ser descifrados. 

Piedra rúnica de Rok, Suecia, s.IX. Esta piedra fue tallada por Varin en honor de su hijo fallecido Vemod y contiene una oda a Teodorico, rey de los godos. Las runas entrañan un significado por sí mismas, combinadas y según un determinado orden. En los mitos, a Odín se le revelaron dieciocho runas.

Es por ello que ahora es más que nunca necesaria la colaboración entre expertos de diferentes áreas (historia, arqueología, física, matemáticas, biología, química, ingeniería, etc.) para poder desentrañar los misterios del pasado que aún siguen intentando ocultarse. Afortunadamente, ese es el camino que estamos tomando muchos investigadores que vemos en la colaboración una fuente de riqueza y provecho común.

Termina aquí esta actualización, espero poder sacar tiempo pronto para que la siguiente no se haga de rogar mucho. Como siempre quiero agradeceros a todos que sigáis leyendo estos, a veces, verdaderos ladrillos de texto, pero creo que son de interés para todos los que tengáis curiosidad por estos temas. Ver como aumenta de forma constante el número de seguidores en Facebook también es toda una satisfacción y demuestra como las herramientas de la web 2.0 permiten llegar a mucha gente de la que de otra forma no sería posible. 

¡Hasta pronto seguidores de Hyperborea Existe!




viernes, 11 de junio de 2010

Recordando a Jacques-Yves Cousteau

Esta semana en Hyperborea Existe no podíamos evitar hacernos eco del aniversario del nacimiento de una de las personas que más trabajó no solo por defender la vida y los fondos submarinos sino quien logró trasladarlos a los hogares de millones de personas de una forma magnífica. No hay duda de sobre quien estamos hablando, ni más ni menos, hoy se celebra el cien aniversario del nacimiento de Jacques Cousteau. Cumpliría su primer centenario de no habernos abandonado el pasado 25 de junio de 1997.


He querido aprovechar el especial que ha realizado elmundo.es para que aquellos que no pudisteis conocerlo bien os podáis acercar tanto a la persona como al mito en el que se convirtió. Me ha gustado especialmente las palabras que ha usado el periodista Mario Viciosa para describirlo:
Jacques-Yves Cousteau: oceanógrafo, realizador, inventor, oficial de marina... y profeta. De entre los muchos papeles desempeñados en su vida, destaca su capacidad para ver el futuro en las profundidades oceánicas. Desde sus primeras inmersiones, poco antes de la Segunda Guerra Mundial, no sólo estuvo movido por su curiosidad infinita, sino por el desasosiego de una contaminación creciente, la explotación de los mares y la escalada atómica. El hombre del gorro de Toulon rojo se coló en los televisores de medio mundo con sus más de 130 documentales con un mensaje vigente hoy.
Todos los que nos hemos dedicado a la investigación submarina, sea de la rama que sea, hemos crecido y nos hemos forjado paralelamente a las hazañas que logro en vida Jacques-Yves Cousteau. Es por eso que esta semana quiero dedicarle la actualización de Hyperborea Existe a este icono del mundo submarino. Y es que a pesar de no estar entre nosotros su legado sigue vivo, claro ejemplo de ello es la remodelación de su mítico navío 'Calipso', con una inversión de 8 millones de euros, con el que se continuará el trabajo que el empezó y que ahora miles de profesionales han decidido tomar el relevo.


Si bien Jacques-Yves Cousteau se dedicó principalmente a los documentales de la fauna marina, su trabajo, permitió que millones de personas supieran sobre la misma y que creciera el interés no solo de ella, sino de todo lo que esconden nuestros océanos y mares. Sean tesoros biológicos, naufragios de navíos olvidados o ruinas de civilizaciones perdidas siglos atrás. Por eso Jacques-Yves, hoy brindamos en tu honor, para celebrar el día que naciste y recordar que tu trabajo seguirá presente en todos los que te seguimos con pasión desde las pantallas de las antiguas televisiones.



Jacques-Yves Cousteau fue enterrado con honores el 30 de junio de 1997

Me temo que esto es todo por hoy, agradeceros a todos vuestro creciente apoyo, y espero poder sacar más tiempo la semana que viene para traeros una actualización interesante en Hyperborea Existe.

jueves, 3 de junio de 2010

¿Qué es la arqueología submarina?

Queridos seguidores de Hyperborea Existe, tal como os dije la semana pasada estoy muy ocupado estos días por el norte de Europa, por suerte contamos con conexiones por satélite e Internet nunca falta, es una bendición poder mantener esta ventana al resto del mundo siempre abierta. Esta semana quería profundizar un poco más sobre que es la arqueología submarina, mi especialidad, para que entendáis mejor el tipo de trabajo de campo que llevo a cabo. Así que voy a daros una explicación al uso sobre esta especialización.

En la arqueología submarina o marina aprendemos sobre el pasado mediante medios marítimos, normalmente restos de barcos hundidos, pero también de ruinas y puertos. A lo largo de las costas de todo el mundo hay miles de barcos que se han hundido a lo largo de los siglos. Estos navíos reposan en el fondo del mar convirtiéndose para nosotros en vínculos con el pasado.

Buzo investigando los restos del Angra C en aguas del Atlántico cerca de las islas Azores (Foto de Paulo Monteiro). Al igual que sucede con la arqueología terrestre, en la submarina es preciso realizar cuadrantes de toda la zona a investigar para facilitar la localización de restos de interés.
Sin ir más lejos, las frías aguas del mar Báltico en el norte de Europa tiene una colección única de restos bien preservados del pasado, y muchos de ellos aún no han sido localizados. Algunos ejemplos de la arqueología submarina nórdica son las excavaciones de Vasa, Kronan y la de East Indiaman Götheborg. Esos barcos son impresionantes, pero tan solo son partes del entorno cultural marítimo. En este ambiente cultural también podemos incluir antiguos puertos, muelles, posadas costeras, barreras y asentamientos costeros. Todo esto tanto en tierra firme, y seca, como bajo el auga. Además, la arqueología submarina no siempre tiene que estar presente con los restos submarinos de barcos aunque sea el principal motivo de trabajo de los arqueólogos buceadores.


La especialidad de la arqueología subacuática se consolida en la década de 1960, pero tiene su origen mucho antes con la aparición de diferentes sistemas para conseguir rescatar el cargamento de navíos hundidos. Los problemas asociados a la carrera por las Indias implicó que desde el siglo XVI se idearan fórmulas para solucionar el problema del rescate de barcos hundidos (partes estructurales y cargamento). En el cumplimiento de este fin no siempre fueron útiles por si solos los sistemas tradicionales de buceo de la época, sino que en muchas ocasiones se necesitaron utilizar de forma combinada con sistemas de mayor alcance, esto hacia que el buceo con este fin fuera una actividad complementaria a otros trabajos que se desarrollaban desde la superficie. Ejemplo de ello fueron los trabajos de levantamientos y rescate de restos de náufragos de  Pedro de Ledesma (1623) o la máquina de rescate de navíos hundidos de Jorge Bosch (1778).


Buzos dirigiéndose al Vrouw Maria en aguas de Finlandia, ilustración de Anders Vikhdal.
Pero no fue hasta la llegada de la escafandra en el siglo XIX que se establece un precedente importantísimo para el desarrollo de la arqueología submarina, al abrir las puertas de mares y ríos a un mayor número de personas que, lejos de utilizar este avance tecnológico con fines recreativos empiezan a descubrir los innumerables secretos históricos que albergan las aguas. Ya después de las dos grandes guerras mundiales, con la aparición de los submarinos y equipos de buceo menos pesados, fue cuando se terminó de afianzar lo necesario para poder sentar con firmeza las bases de la arqueología submarina.


Fue en 1960 cuando por fin se establecen los primeros principios de la arqueología submarina. A finales de 1950 Peter Throckmorton descubrió un pecio en el cabo Kelidonia, al sur de Anatolia. Este constituye el primer yacimiento trabajado con metodología arqueológica, dado que el equipo de intervención estaba constituido por buzos y arqueólogos: Geroge Bass y Honor Frost. En el momento de su excavación, se trataba del pecio más antiguo encontrado a la fecha: un barco fenicio del siglo XIII A.C. El cargamento estaba constituido por lingotes de bronce del tipo "cuero de buey" junto a los cuales se encontraron otros mal formados y se pudo registrar el sistema de estiba (especie de cama vegetal para evitar que el roce del cargamento perjudicara la estructura del barco).


El Vasa, pecio correspondiente a un buque de línea sueco (1628), tuvo trabajos de excavación y recuperación en 1961. Al Vasa hay que sumarle los pecios vikingos de Roskilde (1962), los primeros barcos vikingos, cinco en total, correspondientes al siglo XI. Estos barcos constituyen los primeros intentos de recuperar y conservar un bien histórico saturado en agua con el fin de tener información sobre técnicas constructivas y vida a bordo. El Vasa se trató con baños de polietilenglicol durante 18 años y luego se hizo un museo muy cerca del lugar de su naufragio, que es donde se encuentra la estructura del barco y todo el material que se encontró en la excavación. Los pecios vikingos contaron con procedimientos similares y con su posterior traslado a museos.


Los trabajos de George Bass en el mediterráneo oriental se convierten en la cantera de formación de futuros profesionales que posteriormente dirigirán sus excavaciones en otros puntos geográficos. Podemos decir que es el padre de la arqueología submarina moderna y un referente para todos los que nos hemos especializado en la misma. Gracias a el se desarrollan e incorporan nuevas técnicas propias o procedentes de otras disciplinas, para la localización y registro de sitios arqueológicos bajo el agua (como la fotografía, el vídeo referenciado por fotogrametría, la teledetección, etc.).


Así mismo, aumentan las publicaciones especializadas en el área. Al hoy ya clásico libro de Underwater Archaeology de George Bass (1966), le han seguido otros compendios que han recogido y actualizado información histórica y nuevas técnicas sobre la base de una lista cada vez mayor de número de sitios estudiados. El creciente interés por el patromonio sumergido empieza a generar demandas de los cada vez más numerosos profesionales abocados a su estudio y preservación. 


En el 2º Congreso Internacional de Arqueología Submarina celebrado en Albenga, se establece por primera vez la necesidad de cumplir con los siguientes aspectos:



  • Crear un comité permanente que coordinase la realización de una carta arqueológica del mediterráneo.
  • Dotar a la arqueología submarina de los medios técnicos y humanos para su desarrollo.
  • Crear centros donde se experimentasen tratamientos para el material saturado en agua extraído de las excavaciones.
En la actualidad, la arqueología submarina ha avanzado a pasos agigantados gracias a todas las innovaciones tecnológicas de las últimas décadas. Excavaciones que eran impensables en el pasado debido a su profunidad ahora son posibles gracias al uso de equipos avanzados de buceo, de los mini submarinos y como no, de los imprescindibles robots submarinos que permiten trabajar a distancia en profundidades imposibles para un buzo. El uso de sonar, radares y sistemas de telemetría láser avanzados permiten localizar restos que antes serían imposibles de encontrar.

Minisumergible desde fuera (INA).Un buzo sostiene un resto recuperado en un pecio frente al mini sumergible de apoyo.
Aparte, las iniciativas privadas han dado un impulso muy importante a la arqueología submarina ya que sus avances y técnicas están siendo aprovechadas por empresas de telecomunicaciones (los famosos cables submarinos) o energéticas y de prospección submarina. Al igual que sucede con los centros históricos de ciudades con gran antigüedad en las que cualquier obra puede revelar restos arqueológicos. Bajo el mar sucede que cuando se realiza un trabajo de prospección o de cableado existe la posibilidad de toparse con un tesoro oculto para la arqueología submarina en forma de pecio hundido o aún mejor, ruinas de una civilización perdida en el tiempo...

Con esto termino la actualización de esta semana de Hyperborea Existe, como siempre agradecer el apoyo demostrado en la página de Facebook, ya sois más de 300 los que os habéis declarados admiradores y es algo que, a pesar de la distancia que me separa ahora mismo de España, me llena de satisfacción y orgullo. 



Nota: Parte de los datos e información de este artículos podéis encontrarlos en la base de datos de 'SSDF diving committee' y en la Wikipedia.