domingo, 14 de febrero de 2010

Historia de la Mitología Nórdica VII: El origen de la inspiración poética

Queridos seguidores de 'Hyperborea Existe', otra semana más estamos aquí para seguir con la lección de historia de la mitología nórdica y, ya por fin, nos adentramos en profundizar en el relato de varias de las leyendas  de la mitología nórdica, en concreto en esta extensa actualización hablaremos sobre el origen de la inspiración poética y el mito de Odín y el hidromiel.

El mito del hidromiel poético aparece en la parte de la 'Edda en prosa' de Snorri Sturluson llamada la 'Skalds-kaparmal', está compuesto de varios episodios que forman un ciclo y es muy complejo. El mito habla de la poesía como el fruto de la inspiración divina, lo que nos proporciona una idea de la importancia que se le otorgaba y del prestigio del que gozaban los poetas en el mundo escandinavo.

En el principio de los tiempos, tras una guerra entre los Ases y los Vanes, ambos declaran una tregua escupiendo en una tinta que, a partir de la saliva acumulada, nace un hombre ya adulto, llamado Kvasir, omnisciente y poseedor del conocimiento tanto de los Ases como de los Vanes.

En Midgard, donde vivía la humanidad, Kvasir adquirió renombre gracias a su habilidad para contestar cualquier pregunta por muy sabio que fuera quien le preguntara. Aquellos que necesitaban consejo sabían que sólo con llamarlo él acudiría. En uno de esos viajes conoce a dos enanos, Fialar y Galar, quienes lo invitan a comer en las profundidades de sus cuevas. Allí lo asesinan y vacían su sangre en dos vasijas de barro y una caldera, donde la mezclan con miel hasta obtener un hidromiel que convierte en erudito o poeta a todo el que lo bebe.

El gigante Baugi, persuadido por Odín, perfora la cámara de su hermano Suttung. Esta ilustración representa al gigante Baugi practicando un agujero en la cueva donde se oculta el hidromiel. La barrena tiene poderes mágicos: se alarga a medida que se usa, no hay profundidad a la que no pueda llegar.
Los enanos cuentan a los dioses que Kvasir ha muerto, después de atragantarse con su propio saber al no encontrar a nadie capaz de competir con él en sabiduría.

A continuación, invitan a Gilling, un gigante, y a su mujer, a su morada. Llevan a Gilling en barca, pero ésta choca contra una roca y vuelca. Como no sabe nadar, Gilling se ahoga, pero los enanos consiguen enderezar la barca y regresar a casa para informar a la giganta de la muerte de su marido. El enano Fialar le pregunta si aliviaría su dolor volver la vista hacia el lugar donde se ha ahogado, pero no es más que un engaño. En cuanto cruza la puerta, Galar le arroja una piedra y la mata. Cuando el hijo de los gigantes, Suttung, se entera de lo sucedido apresa a los enanos y los abandona en una isla que queda cubierta con la marea alta. Los enanos piden clemencia y le ofrecen el hidromiel como compensación por la muerte de sus padres. Suttung acepta, se lleva el valioso hidromiel, lo oculta en el interior de una montaña llamada Hnitbiorg y coloca a su hermana Gunnlod de guardiana.

Odín busca el hidromiel

A continuación, la historia gira alrededor de los esfuerzos de Odín por obtener el hidromiel de Suttung. Vestido de campesino, Odín emprende la misión. Un día, topa con nueve siervos que están segando heno y con la piedra de afilar que lleva les afila las hoces. Los siervos quedan tan impresionados con el resultado que deciden comprársela. Odín acepta con la condición de que el precio sea justo. A continuación lanza la piedra al aire y, ansiosos, los siervos se pelean por ella. En la melé, acaban cortándose el cuello unos a otros con sus hoces.

Odín se aloja con un gigante llamado Baugi, hermano de Suttung, a quién le oculta su verdadera identidad diciéndole que se llama Bolverk. Los nueve siervos trabajaban para Baugi, quien ha de buscar nuevos braceros para la siega. Odín se ofrece a hacer el trabajo de los nueve hombres a cambio de un trago del hidromiel de Suttung. Baugi duda de que su hermano acceda a compartir ni una gota del hidromiel, pero se presta a ayudar a Odín a hacerse con él una vez haya terminado el trabajo. Odín completa la siega y junto con Baugi va a ver a Suttung, pero éste se niega a compartir el hidromiel. Odín saca una barrena llamada Rati y le dice a Baugi que haga un agujero y atraviese Hnitbiorg hasta llegar al hidromiel. Baugi taladra muy superficialmente la montaña donde se guarda el hidromiel, pero Odín le obliga a llegar hasta la cueva.

Colgante o amuleto, s. IX d. de C, Suecia. La figura, tal vez un sacerdote del culto a Odín, sostiene una espada y dos lanzas y lleva un casco adornado. Odín es un dios muy complejo; a pesar de ser un dios de la guerra también lo es del vino y la inspiración, aunque muchos ven en sus múltiples facetas una característica común: la evasión de uno mismo, ya sea por medio de la muerte o la embriaguez.
Tras transformarse en una serpiente, Odín se desliza a través del agujero. Baugi, en el último intento de hacerle cambiar de opinión intenta hendir la cola de la serpiente con la barrena cuando ésta está a punto de desaparecer, pero falla. Una vez dentro de la montaña, Odín seduce a Gunnlod, quien custodia el hidromiel, y pasa tres noches con ella. La persuade para que le permita tomar tres tragos de hidromiel, uno por cada una de las noches pasadas con ella, que es todo lo que Odín necesita para vaciar los tres recipientes. A continuación se transforma en un águila y sale volando hacia Asgard. Suttung lo ve escapar y lo sigue también transformado en águila. Al ver aparecer a Odín, los Ases sacan unos recipientes al patio de Asgard, tal como se les había dicho. Odín vomita el hidromiel, pero Suttung le sigue de cerca y sin darse cuenta excreta parte del líquido. Esa parte no se recoge, sino que se deja para quien lo quiera.

Odín ofrece a los dioses el hidromiel recogido, y aquel que lo prueba se convierte en un poeta consumado; sin embargo, aquel que prueba el hidromiel excretado solo compone malos versos. En cuanto a Suttung, algunas versiones dicen que, al llegar a las murallas de Asgard, los rayos del sol lo tocaron y lo despojaron del disfraz de águila, de modo que cayó al suelo. En otras, los dioses encienden un fuego que le quema las puntas de las alas, cae al suelo y muere.

Esto es todo por hoy seguidores de Hyperborea Existe, para la próxima actualización os tengo preparada una introducción a varias historias sobre los descendientes de los dioses como Freyr o Thor.

Nota. Parte de la información de esta serie de capítulos podréis encontrarla en el libro Mythology: Myths, Legends and Fantasies de Global Book Publishing, una gran obra para introduciros en la mitología en general de las culturas de todo el mundo.

lunes, 8 de febrero de 2010

Historia de la Mitología Nórdica VI: Odin, soberano de los dioses

Queridos seguidores de 'Hyperborea Existe' vuelvo otra semana más con vosotros con mi lección sobre la historia de la mitología nórdica. Hoy por fin empezamos mi tramo favorito de esta serie de actualizaciones, hablando de los dioses nórdicos más importantes y, como no podía ser de otra forma, Odín, el gran padre, es el escogido para encabezar esta serie de actualizaciones que marcarán el final de este ciclo en 'Hyperborea Existe'.

Odín, soberano de los dioses

El dios Odín fue el más popular de los dioses germánicos durante el primer milenio de la era cristiana. Conocido por los anglosajones como Woden, por las tribus alemanas y sajonas como Wodan, y por los longobardos como Godan, se le consideraba el ancestro mítico de muchas de las tribus germánicas, así como de varias familias reales anglosajonas de principios de la Edad Media. De hecho, si miramos a la actualidad, miércoles en inglés 'wednesday', recibe su nombre de Odin (Woden).

Thor lucha contra los Jotun, de Martes Winge (1825-1896). Thor encabeza la lucha contra los gigantes (los Jotun). El retumbo del trueno acompaña al carro, tirado por cabras mágicas. Se ayuda de su Cinturón de Fuerza y a menudo lleva guanteletes de hierro en las muñecas que le permiten blandir el martillo.
No obstante, ya mucho antes se le consideraba un dios de la curación, la magia, las runas y el conocimiento, así como el dios de la muerte, la guerra y el destino, pero sobretodo era conocido como el gran padre de los dioses nórdicos. Sin embargo, sus seguidores también eran muy conscientes de las ambigüedades de este dios, ya que sabían que en la batalla podía llevar tanto a la victoria como a la muerte a aquellos que le rendían culto.

Odín y las runas

El poema islandés Hávamál, el cual tal como se ha conservado por escrito no se recogió hasta el siglo XII, junto con la 'Edda en prosa' del siglo XIII, nos proporcionan una versión poética aunque poderosa de cómo el dios Odín se convirtió en el primero en hacerse con el conocimiento de las runas, es decir, con el poder y el uso de la escritura. En ambas obras el propio Odín, habla y declara que ganó las runas colgado del <<árbol azotado por el viento durante nueve noches enteras, herido por una lanza y dedicado a Odín, entregándome a mí mismo>>. Como resultado de esos nueve días de ayuno, comprendió mejor la naturaleza de las runas.

Runa, Uppsala, s.XI, de Gamla Torget. La mitología germánica otorgaba gran valor a la escritura, que era rúnica. Este conocimiento se adquiría con sufrimiento. Odín, el padre de los dioses, sufrió nueve días de ayuno y dolor para llegar a poseer su conocimiento.
Este episodio, conocido como el auto sacrificio de Odín, tiene similitudes, aunque sólo sean superficiales, con el sacrificio de Cristo, tanto por haber permanecido colgado como por la herida de lanza. Según algunos podría sugerir una adopción temprana del principal mito cristiano por parte de los antiguos nórdicos, tal vez a través de las islas británicas. Sin embargo, también se hallan formas de sacrificio similares en los ritos de iniciación de numerosas culturas arcaicas. Su origen puede estar vinculado con mayor claridad a los ritos de iniciación chamanística en el aprendizaje de la poesía y la magia.

Grabado vikingo en piedra de Gotland, Suecia, s. VIII. Esta piedra representa al dios Odín (Wodan) asistido por las valquiirias, a lomos de su caballo de ocho patas Sleipnir, el más magnífico de todos los caballos. Él es el que lleva a los valientes caídos al Valhalla.
Un poco más sobre las runas

Los pueblos germánicos contaban con un alfabeto compuesto de 24 'letras' llamadas runas. Los hallazgos más antiguos de inscripciones rúnicas proceden teóricamente del s.II, digo teóricamente ya que es probable que ya se usaran desde mucho antes (y más con especial atención a investigaciones que se publicarán este año). Dado que los pueblos germánicos no conocían el pergamino, las runas se tallaban en madera, piedra y hueso, lo que podría explicar su forma angulosa. también se encuentran en ornamentos, espadas, armaduras y monedas.

Piedra rúnica de Rok, Suecia, s.IX. Esta piedra fue tallada por Varin en honor de su hijo fallecido Vemod y contiene una oda a Teodorico, rey de los godos. Las runas entrañan un significado por sí mismas, combinadas y según un determinado orden. En los mitos, a Odín se le revelaron dieciocho runas.
Se ha sugerido que las runas podrían haber evolucionado del latín tras el contacto con los romanos, pero no existen pruebas claras al respecto. La palabra runa significa misterio o secreto en nórdico antiguo, por lo que a menudo se las ha asociado con la magia. Sin embargo, no existe una relación directa entre ellas, ni siquiera en la Escandinavia previkinga, aunque las runas se utilizaban de cuando en cuando en relación con la magia, así como con propósitos religiosos y profanos.

Con esta aclaración sobre las runas finaliza la actualización de hoy que espero os haya servido para introduciros a Odín y las runas nórdicas. En la próxima actualización de 'Hyperborea Existe' me centraré completamente a narraros uno de los relatos más fascinantes de Odín y los dioses nórdicos: El mito del hidromiel.

¡Nos vemos pronto seguidores de 'Hyperborea Existe'!

Nota. Parte de la información de esta serie de capítulos podréis encontrarla en el libro Mythology: Myths, Legends and Fantasies de Global Book Publishing, una gran obra para introduciros en la mitología en general de las culturas de todo el mundo.

domingo, 31 de enero de 2010

Historia de la Mitología Nórdica V: De dioses y gigantes

Queridos seguidores de 'Hyperborea Existe' otra semana más me dirijo a vosotros con otro capítulo más de Historia de la Mitología Nórdica. En concreto, este será el primer capítulo de lo que considero la parte más interesante de esta lección: la historia de las deidades más importantes de la mitología nórdica. Y para este inicio nada más interesante que entrar de lleno en la relación entre dioses y gigantes nórdicos.

Los dioses y los gigantes son enemigos ancestrales y muchos de los mitos relatan las escaramuzas entre ellos. Thor, con su martillo, es un dios guerrero, el adversario más temido por los gigantes. Los mitos aseguran que un día esa enemistad acabará en una batalla final conocida como 'Ragnarök', en la que todo el universo, junto con la mayoría de sus habitantes, quedará destruido. Sin embargo, las fuentes anuncian un nuevo amanecer: sobrevivirán unos cuantos dioses y hombres, y juntos emprenderán la reconstrucción y la repoblación de un mundo mejor y más pacífico.

Miollnir (Mjölnir), el martillo de Thor, amuleto, s. X, Suecia. Thor utilizaba el martillo, asociado al trueno, para defender a los dioses y su mundo. Regresaba siempre a su mano después de arrojarlo. Este amuleto, decorado con los ojos penetrantes de Thor, tendría calidad de fetiche protector.
Un albañil gigantesco

El siguiente relato se recoge en un apartado de la 'Edda en prosa' de Snorri Sturluson llamada la 'Gylfaginning', y hace referencia a los relatos que oyó el rey Gylfi durante su visita a la ciudad de Asgard, ya la mencionamos en una anterior actualización. Esta historia pone de manifiesto la deshonestidad de los dioses en su trato con los gigantes, lo que algunos consideran un defecto moral de la sociedad divina que les llevará a la destrucción en el Ragnarök.

Este mito transcurre en los principios del pasado mitológico, después de que los dioses crearan Midgard y levantaran la gran sala Valhalla. Un albañil se presenta y se ofrece a levantar una fortificación a prueba de ataques de los gigantes de las montañas y la escarcha, aunque se abran paso hasta el mismo Midgard. Como pago pide en matrimonio a la diosa Freya, así como el sol y la luna.

Los dioses aceptan con la condición de que finalice el trabajo en un solo invierno sin la ayuda de ningún otro hombre, o no recibirá el pago. El albañil acceder, pero solicita que se le permita hacer uso de su semental 'Svadilfoeri', algo que se le concede siguiendo el consejo del travieso dios Loki. El trato se cierra con promesas solemnes por ambas partes. El albañil comienza el trabajo. 'Svadilfoeri', que trabaja durante la noche arrastrando piedras, posee el doble de fuerza que el albañil, y a principios de verano todo indica que el trabajo se terminará a tiempo, momento en que los dioses se dan cuenta del panorama aterrador que tienen por delante: no sólo pueden perder a Freya, sino también las fuentes de la luz del mundo. Culpan a Loki por su mal asesoramiento y le obligan a concebir el modo de impedir que el albañil acabe el trabajo a tiempo.

La solución de Loki al problema es sencilla: se transforma en una yegua. Esa misma noche, cuando el semental empieza el trabajo, lo atrae a un lugar apartado. Los dos caballos retozan en el bosque toda la noche, lo que retrasa el trabajo de la fortificación. El albañil, ante la perspectiva de perder su emolumento, monta en cólera de forma tan aterradora que los dioses se percatan de que en realidad no es un hombre, sino un gigante de las montañas. Olvidan el trato e invocan a Thor, quien alza su martillo, Miollnir (Mjölnir), y destroza el cráneo al gigante. 

Aquí termina la historia, aunque existe un epílogo: Loki, en forma de yegua, se ha apareado con el semental y da a luz un magnífico potro de ocho patas que acabará convirtiéndose en 'Sleipnir', el mejor de todos los caballos y la montura de Odín.

Esto es todo por hoy, en la próxima actualización de Hyperborea Existe pasaremos a profundizar más sobre Odín y los principales relatos que giran alrededor de una de las figuras que más influenciaron a los pueblos germánicos y que aún hoy en día tiene una gran presencia en las tradiciones, lenguas y pueblos de Europa.

¡Hasta la próxima seguidores de Hyperborea Existe!

Nota. Parte de la información de esta serie de capítulos podréis encontrarla en el libro Mythology: Myths, Legends and Fantasies de Global Book Publishing, una gran obra para introduciros en la mitología en general de las culturas de todo el mundo.

domingo, 24 de enero de 2010

Historia de la Mitología Nórdica IV: Mitos de la creación Germánicos

Queridos seguidores de 'Hyperborea Existe', otra semana más estoy con vosotros para seguir mi lección básica sobre la historia de la mitología nórdica. Muchos se preguntarán porque "pierdo tiempo" con estas nociones básicas en vez de ir directo al quid de la cuestión. La respuesta es bien sencilla, es importante conocer la base, la fuente de lo que creemos saber, para poder valorar mejor aquello que espero que descubráis conmigo. Así que paso a seguir con el capítulo de hoy: los mitos de la creación germánica.

Recordaréis que en la anterior entrega hablaba de Tácito y de como había escrito una obra sobre 'Germania' en la que hacía interpretaciones inexactas de una deidad femenina. Tácito nos ofrece una de las referencias más antiguas a los mitos germánicos. En su 'Germania' menciona que las tribus germánicas conmemoraban el origen de la humanidad en las 'canciones antiguas' remontándose a <>. Es decir, estos tres hijos se consideraban los antepasados de los principales pueblos germánicos que vivían en el este, el centro y el oeste del norte de Europa.

A pesar de que estos míticos ancestros germánicos solo aparecen en los escritos de Tácito, el nombre de 'Mannus' hace clara referencia al germánico 'man'. La cosmogonía escandinava según fuentes como las dos 'Edda' es diferente, si bien es cierto que comparten algunos conceptos.

Relatos del cosmos de los antiguos nórdicos

A diferencia del mito de Tuisto como primer padre de las tribus germánicas según Tácito, según los relatos escandinavos, el cosmos tuvo su origen en interacciones misteriosas pero dinámicas como el agua, el hielo y el fuego, que tenían como resultado varios submundos bien definidos, muchos de ellos habitados por seres específicos. Es cierto que las fuentes nórdicas no siempre ofrecen una visión consistente o sistemática de la estructura del universo, pero algunos aspectos están bastante claros: en Midgard, concebida como una masa continental rodeada de mar, viven los dioses y los humanos. Dentro de ésta se alza Asgard, la ciudad de los dioses presidida por Odín, el señor de todos ellos. Debajo se encuentra el mundo de los muertos gobernado por la diosa Hel. Los gigantes también tienen su propio mundo, vagamente ubicado en las periferias del cosmos, tal vez más allá del mar que todo lo rodea. Finalmente, los enanos viven en las rocas y en las cuevas bajo tierra. Los distintos submundos de los mitos escandinavos están dominados por el árbol del mundo, Ygdrasill, que se alza sobre todos, mientras que sus raíces se hunden en los tres: Asgard, Midgard y el infierno.

Hel, hija de Loki y diosa de los infiernos, de Johannes Gehrts (1855-1921). Algunos afirman que Hel nació después de que Loki se comiera el corazón de una giganta llamada Angerboda. Hel fue relegada al nivel inferior por Odín para resurgir de nuevo en la batalla final. Su sala era Elvidnir o Miseria, y su reino, Nifheim (Hel).
Según los distintos mitos de los antiguos nórdicos, las primeras criaturas vivientes fueron los gigantes. Todos los seres descendían del 'protogigante' Ymir, quien tenía un hijo, Buri, engendrado por las piernas de Ymir, quien a su vez tenía un hijo llamado Burr. Este último concibió tres hijos con una giganta, los dioses Odín, Vili y Vé. Los dioses evolucionaron a partir de ellos, y crearon el primer hombre y la primera mujer a partir de dos troncos arrastrados por la corriente que encontraron en las orillas de Midgard.


Cuando murió el protogigante Ymir, su cuerpo desmembrado se utilizó para crear el mundo: su sangre se convirtió en el mar, su cráneo, en la bóveda celeste; su cerebro, en las nubes, y sus huesos, en las piedras.

A pesar de los diferentes nombres, los tres descendientes del protogigante Ymir -Odín, Vili y Vé- parecen ancestros de las principales tribus de las tierras germánicas tal como se describe en el mito de Tuisto, lo cual sugiere un origen común del mito, en especial cuando desde Escandinavia a Gran Bretaña y Lombardía se considera a Odín como ancestro mitológico de las tribus germánicas occidentales y de las casas reales. En el caso de los tres <> que menciona Tácito, también podría hallarse una relación. En la tradición escandinava podríamos asociar los antepasados de los ingaevones a Yngvi, nombre concedido al dios Freyr, protector de la dinastía real sueco de los Ynglingar.

Dos familias de dioses


En este mundo creador a partir de Ymir, había dos familias distintas de dioses: los Vanes y los Ases. En los principios del universo habían luchado entre ellas; sin embargo, cuando empiezan a crearse los primeros mitos, hace tiempo que han olvidado sus diferencias y viven en armonía en el reino de Asgard. Los principales miembros de los Vanes son Niord y sus hijos: la diosa Freya y su hermano mellizo, Freyr. Todos los Vanes están estrechamente vinculados al amor, la fertilidad y la opulencia tanto religiosa como mitológicamente. El resto de deidades principales -Odín, Thor y Tyr- son Ases, a pesar de que las fuentes apenas hacen hincapié en la diferencia entre las dos familias.

Bueno y con esto llega a su fin el capítulo de hoy, para la próxima actualización nos adentraremos de lleno en los mitos de los dioses y gigantes nórdicos. Será la primera de una serie de actualizaciones en la que espero descubriros a las principales deidades como Odín, Thor,Freyr o Bald con algunas de sus principales hazañas.

¡Os animo a seguir atentos a Hyperborea Existe en las próximas semanas ya que nos esperan algunas actualizaciones muy interesantes!

Nota. Parte de la información de esta serie de capítulos podréis encontrarla en el libro Mythology: Myths, Legends and Fantasies de Global Book Publishing, una gran obra para introduciros en la mitología en general de las culturas de todo el mundo.

domingo, 17 de enero de 2010

Historia de la Mitología Nórdica III: Fuentes del Mito y la Historia

Saludos de nuevo seguidores de 'Hyperborea Existe', otra semana me dirijo a vosotros para compartir con vosotros mis conocimientos en historia, arqueología y mitología. Así que sin más dilación sigo con la lección magistral sobre la Historia de la Mitología Nórdica. Esta semana hablaremos sobre las fuentes del mito y la historia. De donde hemos extraído lo que creemos saber sobre la mitología y quienes fueron los principales actores en permitir que miles de años después nos lleguen atisbos de culturas y ritos que dejaron de existir hace tanto tiempo.


Yggdrasill, el árbol mundano o árbol del mundo. El gran árbol del mundo abraza todos los niveles del universo: los cielos, la tierra y el infierno. El puente Bifrost, que los humanos ven como un arco iris, une al mundo real con el sobrenatural. Cerca de las raíces del árbol habitan las Nornas, el destino.

Gran parte de la información que poseen los entendidos acerca de la mitología pagana de los antiguos nórdicos procede de un número relativamente escaso de fuentes escritas. Una es la recopilación de poemas heroicos y mitológicos conocidos como 'Edda' poética que fue compilada por escritores desconocidos a partir de distintas fuentes, probablemente a principios del siglo XIII. La segunda fuente es la 'Edda en prosa', escrita por el político islandés Snorri Sturluson (1179-1241), poco después de que se completara la 'Edda poética'.

Sturluson tuvo una agitada vida política, y ganó grandes riquezas e influencia. Su 'Edda' en prosa es una guía de las convenciones que se siguen en la creación de la poesía islandesa tradicional, escrita en provecho de los aspirantes a poeta. De sus cuatro partes, las dos fuentes más importantes de información son la 'Skaldkaparmal' (dicción poética) y la 'Gylfaginning'. En esta última, un rey ficticio, Gylfi, acude disfrazado a Asgard, la ciudad de los dioses, para aprender de éstos y de su sabiduría. Odín se aparece ante el rey Gylfi con tres disfraces y le narra la historia de los relatos de los dioses. Snorri Sturluson se inspiró claramente en la 'Edda poética' para algunos de los mitos que recoge en la 'Edda en prosa'.

Solo ocasionalmente se nos ofrecen pequeños atisbos de los relatos mitológicos germánicos fuera de Escandinavia, aunque también en este caso hemos de tener en cuenta que por lo general eran recogidos por escritores romanos con un conocimiento limitado de la idiosincrasia germana o por autores germanos convertidos al cristianismo.

Tácito

El historiador romano Gayo Cornelio Tácito (c. 56-120) nos ofrece una de las referencias más antiguas a los mitos germánicos. Escribió un breve estudio etnográfico, llamado 'Germania', sobre los pueblos germánicos que vivían fuera del Imperio romano en aquellos tiempos. En su discusión sobre las diferentes diosas se aprecia el problema de recoger otra cultura de la que se tiene un conocimiento limitado.


Mannus, el primer rey germano, de 'El origen de los primeros doce reyes y príncipes de la nación alemana, 1543. Según los escritos de Tácito, Mannus es el padre de las tres tribus germánicas de los ingaevones, los herminones y los istaevones. En la tradición oral popular; el dios Heimdall creó tres clases sociales tras pasar tres noches con una pareja diferente. Los niños nacidos de esas uniones fueron esclavos, hombres libres y nobles.

A modo de ejemplo, en el capítulo 9, Tácito concluye que los suevos veneraban a una diosa similar a la diosa egipcia Isis porque parecía que los barcos formaban parte del culto. Es más probable que dicha diosa fuera Nehalennia, a quien en el siglo III los frisios en particular (que vivían en las islas frisias frente a la costa noroccidental de Alemania) rendían un culto ferviente. Nehalennia aparece en piedras votivas en lugares tan remotos como Colonia, al oeste de Alemania. Algunas de las inscripciones mencionan su patrocinio sobre los viajes comerciales, lo que la caracteriza como diosa de los comerciantes marítimos frisios. Los suevos vivían lejos de la costa, por lo que poco tendrían que ver con una diosa relacionada con el mar. Sin embargo, Tácito aportó mucha otra información útil, y esta mención de la diosa, aunque desacertada, es valiosa por su rareza.

Con esto llegamos al final de esta entrega, para la próxima nos adentraremos por los mitos de la creación germánicos siguiendo lo recogido por Tácito entre otros y repasando los relatos del cosmos de los antiguos nórdicos y la introducción a las dos familias de dioses nórdicos.

Tal como os adelanté la semana pasada sigo muy ocupado, apenas sin tiempo para respirar ni pensar, justo todo lo contrario que necesito, ya que ahora debería tener tiempo para poder centrarme en mi mayor anhelo y estudio, pero voy a tener que retrasarlo-dosificarlo hasta que pase esta racha de acumulación de trabajo y compromisos.

Por cierto, quería mencionar que estoy gratamente sorprendido con el relativo éxito de la página de Facebook del blog, ya van más de 70 admiradores, una cifra que espero que siga aumentando ya que cuanta más gente pueda aprender sobre la historía, la arqueología y los mitos, menos dioses desaparecerán devorados por el olvido (Aquellos que hayan leído 'American Gods' de Neil Gaiman lo entenderán, en España publicado por Norma Editorial).

¡Hasta la próxima seguidores de 'Hyperborea Existe'!


Nota. Parte de la información de esta serie de capítulos podréis encontrarla en el libro Mythology: Myths, Legends and Fantasies de Global Book Publishing, una gran obra para introduciros en la mitología en general de las culturas de todo el mundo.

domingo, 10 de enero de 2010

Historia de la Mitología Nórdica II: El cristianismo y su impacto

Queridos seguidoras y seguidores de Hyperborea Existe, otra semana más estoy aquí con una nueva entrega de nuestra clase magistral de Historia de la Mitología Nórdica. Hoy profundizaremos sobre el cristianismo y su impacto.

Las tribus germánicas abrazaron el cristianismo en momentos diferentes. Cuando comencó a recogerse información sobre sus creencias, gran parte de éstas ya se habían perdido, a medida que las tribus había ido dispersándose o bien se habían desplazadoa nuevos territorios. La mayoría de los escritores cristianos se ayudaban de fragmentos y la memoria local, y revertían una interpretación cristiana que trataba de desacreditar el paganismo.

Pese a que los godos ya eran cristianos en el siglo IV, las tribus germánicas del norte seguían ajenas a la evolución de Europa central, por lo que conservaron mayor número de mitos originales que cualquier otro grupo. Los antiguos pueblos nórdicos, los actuales escandinavos - Dinamarca, Suecia, Noruega e Islandia-, se convirtieron al cristianismo a lo largo de los siglos X y XI. El paganismo siguió vigente en SUecia hasta finales del año 1100.



Principales pueblos germánicos. Desde el s.III, godos, sajones, francos y otros pueblos habían llevado a cabo incursiones contra los romanos, que arreciaron con la llegada de los hunos, alrededor del año 350. Cien años después, tras la caída del Imperio romano, se habían establecido varios imperios germánicos bien definidos por toda Europa.

Esta evolución desigual, junto con un mayor o menor contacto con otros grupos, supone que las fuentes disponibles también sean muy desiguales tanto en calidad como en distribución. Las más ricas se conservanen la recopilación de relatos escandinavos, especialmente en las obras islandesas del siglo XIII conocidas como la 'Edda poética' y la algo más tardía 'Edda' en prosa escrita por Snorri Sturluson (1179-1241).

Este corpus mitológico escandinavo es más uniforme y extenso que los de Alemania central y oriental. Anteriormente, la mayoría de los escandinavos, como todos los pueblos germánicos, eran paganos politeístas que rendían culto a una variedad de dioses, muchos de los cuales eran comunes a las demás tribus germánicas con nombres diferentes.

Las deidades nórdicas más conocidas eran Odín, Thor, Freyr, Freya y Niord; sin embargo, a pesar de que conoces sus nombres, disponemos de muy poca información fiable sobre qué culto se les rendía. Los hallazgos arqueológicos apuntan a que se llevaban a cabo prácticas paganas, pero su significado es en su mayor parte incierto. En ocasiones, los topónimos escandinavos incorporan nombres de dioses paganos, lo cual indica que se les veneraba en zonas de Escandinavia; sin embargo, no nos dicen nada de las prácticas y rituales paganos y eso, no deja de aumentar aún más si cabe el aura de misterio alrededor de estas deidades. Parece ser como si sus seguidores no hubiesen querido que el secreto de su culto e historia pasara a otras gentes o culturas externas venideras.

Del siglo XIII en adelante, las sagas islandesas de las dos 'Edda' contienen relatos acerca de dichas prácticas, pero la fecha tardía de estas fuentes -que comienza unos 300 años después de la conversión de Islandia al cristianismo, hacia el año 1000- hace dudar de su veracidad. Llevan el sello de la clásica historia islandesa relatada por sus autores cristianos medievales, y estas fuentes podrían presentarnos una imagen demasiado sistemática e instruida, pues los relatos reflejan cualidades literarias antes que religiosas.

Algunas evidencias -alusiones en los poemas que se conservan de poetas nórdicos paganos de los siglos IX y X, y fuentes pictóricas, como grabados rupestres e inscripciones rúnicas- corroboran estos relatos medievales islandeses, pero debemos ser cautelosos antes de afirmar su validez como fuentes de una mitología nórdica mucho más extensa.

Esto es todo por hoy, en la siguiente entrega profundizaremos sobre las fuentes del mito y la historia alrededor de la mitología nórdica.

Si ya me encontraba ocupado con el trabajo de repasar todo lo recopilado por mis colegas del NTNU en mi visita navideña a Oslo ahora le tengo que añadir preparar varias conferencias en universidades de Madrid sobre el potencial de la arqueología submarina para desentrañar los misterios de las civilizaciones olvidadas. Pero no preocuparos, no dejaré abandonado el blog ni una semana, ya que tengo varios capítulos preparados ya de Historia de la Mitología Nórdica.

Nos vemos en la siguiente entrega seguidores de Hyperborea Existe.

Nota. Parte de la información de esta serie de capítulos podréis encontrarla en el libro Mythology: Myths, Legends and Fantasies de Global Book Publishing, una gran obra para introduciros en la mitología en general de las culturas de todo el mundo.

domingo, 3 de enero de 2010

Historia de la Mitología Nórdica I: Introducción

Feliz Año Nuevo 2010 seguidoras y seguidores de Hyperborea Existe.


Representación de la valquiria, de El ciclo del Anillo, de Richard Wagner (1813-1883)

Tal como prometí en mi anterior actualización hoy voy a iniciar una serie de capítulos en los que profundizaré sobre el origen e historia de la mitología nórdica. Aunque algunos puedan pensar que no tiene relación con el mito de Hyperborea, creerme cuando os digo que hay mucho más relacionado de lo que siquiera llegáis a imaginar. Es por ello que considero muy importante que antes de que os introduzca mi investigación sobre el mito, entendáis los conceptos básicos sobre la mitología nórdica. Parte de la información de esta serie de capítulos podréis encontrarla en el libro Mythology: Myths, Legends and Fantasies de Global Book Publishing, una gran obra para introduciros en la mitología en general de las culturas de todo el mundo.

Para hablar de la mitología nórdica, hay que hablar también de la germánica, pues son muy similares. Ambas engloban los mitos y creencias religiosas de las distintas tribus germánicas del norte de Europa surgidas de la prehistoria a principios de la Edad de Hierro, es decir, antes del año 500 a. de C. Su procedencia sigue siendo un tema de discusión, pero ya existían grupos bien definidos cuando entraron en contacto con el Imperio Romano por primera vez. En el norte estaban los anglos, los sajones, los jutos, los daneses y los suecos; en el noroeste, los francos; en el suroeste, los suevos; en el noreste, los vándalos, y en el este, los godos. Las tribus hablaban distintas lenguas y no siempre estaban formadas por un único grupo, podían estar compuestas por tribus más pequeñas. Por ejemplo, los alemanes probablemente eran suevos o se escindieron de estos, y su lengua, el alemánico, es el dialecto del alto alemán que se habla en Suabia (de suevos), la actual Alemania.

Durante el primer milenio después de Cristo, y sobretodo durante la decadencia del Imperio romano, las tribus germánicas -muchas de las cuales seguían siendo seminómadas- se extendieron y se asentaron por gran parte de Europa. Los godos, que se dividían en ostrogodos y visigodos, se desplazaron hacia el sur escapando de las incursiones hunas, y finalmente se asentaron en España.

Los francos se desplazaron hasta la Galia (Francia), y los vándalos, primero hacia el sur y el este, a España, y  luego a África, desde donde enviaron un ejército para saquear Roma en el año 455. Los sajones se desplazaron al sur y poblaron la costa de la Galia, desde donde se dirigieron a Britannia (Gran Bretaña). Los lombardos, también del norte, se desplazaron a Hungría y a Austria, y los alemanes y los burgundios poblaron áreas de Europa central. De este modo, los pueblos germánicos se extendieron desde Islandia y Gran Bretaña hasta España y el oeste del mar Negro.

En líneas generales, y aunque poco se conoce de su religión, los germánicos eran pueblos paganos que rendían culto a multitud de dioses. Debido a la dispersión geográfica, la religión evolucionó de modo diferente tanto por las experiencias locales como por la exposición a influencias externas (en especial a la romana pagana y a la cristiana, pero también a la eslava y la céltica). En consecuencia, no parece que exista una mitología germánica unificada.

A excepción de varias inscripciones rúnicas o dibujos tallados en rocas, la escritura no había evolucionado como medio para recoger los acontecimientos históricos, sino que poetas y trovadores o escaldos, tal como se les conocía en los países escandinavos, eran los encargados de transmitir los mitos siguiendo la tradición oral. Por tanto, en gran medida, los mitos germánicos fueron recogidos por otros.

Por hoy esto es todo, a pesar de que volví a Madrid justo para pasar el fin de año con la familia de María sigo ocupado revisando todos los datos que recopilé en Oslo junto con mis compañeros del NTNU. Estoy muy emocionado con lo que hemos descubierto pero es pronto para hacer pública ninguna tesis final. Por ello estas semanas las dedicaré a ello y mientras tanto iré publicando aquí estos capítulos sobre la mitología nórdica que ya tenía preparados.

En el siguiente capítulo repasaremos el cristianismo y su impacto en la mitología nórdica.